domingo, 2 de junio de 2019

#31 La Giralda

La Giralda, por Jebulon (2012)
[CC BY-SA 3.0], vía
Wikimedia Commons

                      
Ubicación: Sevilla (Andalucía, España)
Fecha: 1184-1198
Estilo: Arte islámico
Tipo de edificación: alminar / campanario



Ejemplo hispano del arte almohade 

En el capítulo 14 de la segunda parte de Don Quijote de la Mancha, el Caballero del Bosque cuenta a don Quijote los trabajos que, como si él fuera un nuevo Hércules, le impuso su amada Casildea:

Una vez me mandó que fuese a desafiar a aquella famosa giganta de Sevilla llamada la Giralda, que es tan valiente y fuerte como hecha de bronce, y sin mudarse de un lugar es la más movible y voltaria mujer del mundo. Llegué, vila y vencíla, y hícela estar queda y a raya, porque en más de una semana no soplaron sino vientos nortes.

Cervantes, que vivió en Sevilla siglos después, homenajea de este modo al que, posiblemente, sea su monumento más famoso.

Es un alminar reconvertido en torre campanario. El alminar o minarete es la torre desde la cual se llama a la oración cinco veces al día. Ya hemos visto aquí unos cuántos: el retorcido como un sacacorchos de Samarra, pasando por el macizo minarete de Kairuán, el impresionante de Al-Qal’a en pleno desierto argelino, Kunya-Urgench en la ruta de la seda o, su inmediato predecesor estilístico: la Kutubía de Marrakech.

Cuando los reinos cristianos fueron reconquistando las tierras andalusíes, a veces arrasaban la mezquita, pero otras (ya sabéis, esto es arte, un reciclaje continuo a lo largo de la Historia) reconvertían las edificaciones musulmanas. Gracias a eso se ha conservado por ejemplo, la excepcional mezquita-catedral de Córdoba y este que fuera alminar de la antigua mezquita sevillana.

Aquí vemos que es una torre muy alta más de cien metros. Para haceros una idea está bien la comparación que se hace en la Wikipedia: la torre del Big Ben o la de Pisa son más bajas. Está construida en ladrillo sobre un zócalo de piedra.


El emir Abu Yaacub Yúsuf ordenó, el 26 de mayo de 1184, que se construyera el alminar de la mezquita. Se conoce el nombre de los arquitectos o almojarifes: Ahmad Ben Baso y Alí el de Gomara (Alí al-Gumari). Hubo un parón constructivo entre 1188 y 1189. En 1195, Abu Yaacub Yúsuf, para entonces al-Mansur (o sea «el Victorioso») por haber derrotado a los cristianos en Alarcos, ordenó que se colocaran grandes esferas de bronce dorado en la parte superior del alminar, lo que se hizo el 10 de marzo de 1198: cuatro bolas ensartadas en una aguja vertical que se llaman yâmûr. Podemos ver un ejemplo de cómo debió quedar en la mezquita Kutubía de Marrakech

Esta torre cuadrada presenta tres cuerpos constructivos. Los dos inferiores son islámicos. El superior, renacentista, alberga las campanas de la catedral. Al construirse, a finales del siglo XII, tenía cuatro cuerpos, y estaba rematado por uno de menores dimensiones.

Por dentro, está formada por un núcleo cuadrado, con una rampa alrededor y envuelta por el cuerpo que se ve exteriormente. La decoración es el típico paño de sebka, con sus redes formadas por rombos.

Esto es sebka. Foto de EmDee [CC BY-Sa 3.0] vía Wikimedia Commons

Nada más queda de la antigua mezquita. El actual patio de los naranjos sería el antiguo sahn, o patio de las abluciones.

El arte almohade es heredero del almorávide, siendo ambos un estilo artístico hispano-marroquí. La etapa almohade en España se puede enmarcar entre 1153 (la conquista de Al-Ándalus, entonces dividido en taifas) y 1212 (batalla de las Navas de Tolosa), que marca el comienzo de su declive. Yusuf I (1163-1184) Amir ul-Muslimin («príncipe de los creyentes») prefirió Sevilla como capital, antes que la califal Córdoba.

Como se ha visto, la construcción del alminar se debe a su hijo y sucesor, Abu Yusuf Yaqub. En aquella época, Sevilla era la mayor ciudad de Al-Ándalus, admiración de viajeros, rica, culta, con personajes tan importantes históricamente como Averroes.

La Giralda forma parte del lugar patrimonio de la humanidad denominado «Catedral, alcázar y Archivo de Indias de Sevilla». Así lo declaró la Unesco en 1987 que, en su página web, la describe así:
 Estos tres edificios forman un conjunto monumental admirable en el corazón de Sevilla. La Catedral y el Alcázar son dos testimonios excepcionales de la civilización almohade y de la Sevilla cristiana, cuyo arte estuvo muy impregnado de la influencia musulmana desde la reconquista de la ciudad (1248) hasta el siglo XVI. El antiguo minarete de la Giralda, obra maestra de la arquitectura almohade, se yergue al costado de la catedral. Esta iglesia de cinco naves es el edificio gótico más grande de Europa y alberga la colosal sepultura de Cristóbal Colón. En la antigua lonja, convertida en Archivo de Indias, se conservan fondos documentales inestimables de las colonias españolas en América.

El artículo de la Wikipedia es completísimo y ahí podéis saber más sobre esta torre. En Arte Historia (You Tube) hay un breve clip de unos tres minutos dedicados a «Los alminares almohades».

 
Por si alguien se ha quedado con la curiosidad, aquella que, sin mudarse de un lugar es la más movible y voltaria mujer del mundo, es el popular «giraldillo» o veleta que, en la segunda mitad del siglo XVI, pusieron en lo alto de la Giralda como símbolo de la Fe cristiana.

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