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domingo, 18 de septiembre de 2016

#12 Pulp Fiction


FilmAffinity



Pulp Fiction

Año: 1994
País: Estados Unidos
Director: Quentin Tarantino
Música: Varios

Otro ejercicio de estilo apabullante.

Ya hablé aquí de Reservoir Dogs, y hoy vuelvo con otra de Tarantino de la que se puede decir más o menos lo mismo: me importaba un cojón de pato lo que me estaba contando, pero, ¡santo Dios! Qué forma más estupenda de contarlo.

La historia sigue las vidas entrelazadas de varias personas que viven un tanto al margen de la ley, por decirlo finamente. De hilo conductor sirve la que se centra en dos asesinos a sueldo, Jules y Vincent. Sólo al final de la película reconstruyes cronológicamente en tu cabeza lo que les ha pasado, porque te la han ido contando a retazos, hacia delante y hacia atrás.

Tarantino es un auténtico generador de imágenes cinematográficas que se te quedan en el recuerdo. Sabe que el cine es eso, la imagen, con el sonido y la música, mezclando actores-actores con actores-estrellas, y que esa es la forma de quedarse absolutamente impresionado y noqueado.

Al menos, es lo que me ocurre a mí. Para hacer eso, tienes que tener mucho cine en tu cabeza, saber cómo contar una historia, tanto desde el punto de vista del guión como visualmente. En ese sentido de director-guionista, no se me ocurre a alguien tan completo como Tarantino.

El otro día estuve viendo Banda aparte (1964), de Godard, un pestiño machista en blanco y negro que también va de delincuentes, pero que -de nuevo-, tenía algunas escenas mágicas. Lo traigo a colación porque hay un momento en que los dos chicos y la chica que lo protagonizan se marcan un baile que me recordó muchísimo al de Uma Thurman y John Travolta en Pulp Fiction. Luego he leído que, en efecto, Tarantino se inspiró en aquél.

Frases y escenas de Pulp Fiction que han pasado ya a ser lugar común. ¿Y el maletín? Admite todo tipo de teorías. Por cierto, que al final me parece el macguffin más macguffin de la historia del cine, porque con él se demuestra que no es relevante lo que haya en su interior, sólo es un elemento más que mueve la trama.

Para mí, lo prodigioso de Tarantino es que, cuando me pongo a ver una de sus películas, o cuando simplemente zapeo por la tele y me encuentro una, me quedo atrapada y no puedo dejar de verla aunque la historia que me estén contando, tan llena de violencia y ensalzando a delincuentes, no sea de mi gusto personal.

            Entre otros galardones, obtuvo la Palma de Oro del Festival de Cannes. En los Óscar y los BAFTA, distinguieron el guión, que ya digo que me parece un auténtico mecanismo de relojería y precisión que pone en evidencia que la forma de contar una historia es, en el arte, más importante que la historia misma.

Para saber más: consúltese la Wikipedia, Film Affinity, Internet Movie Data Base y Sensacine.

martes, 22 de marzo de 2016

#73 Reservoir Dogs


FilmAffinity


Reservoir Dogs

Año: 1992
País: Estados Unidos
Director: Quentin Tarantino
Música: Varios

Este fin de semana volví a ver Reservoir Dogs. Por eso hablo ahora de ella. Con este thriller (su primera película larga), Tarantino se presentó y deslumbró.

La historia es sencilla: un delincuente organiza una banda para ejecutar el atraco a una joyería. Pero las cosas salen mal, sospechándose una encerrona de la policía. Muchos tiros, mucha sangre y alguna escena de tortura.

Con pocos medios y una historia anodina, Tarantino (que ha visto más cine que nadie) deslumbra no por lo que cuenta sino por cómo lo cuenta. Prácticamente, un solo escenario. Un puñado de intérpretes bien escogidos con Harvey Keitel (Mr. White), Tim Roth (Mr. Orange) y Steve Buscemi (Mr. Pink) como mis favoritos. Cada secuencia tiene una puesta en escena fotográfica, con su encuadre, su equilibrio de masas, la colocación de este actor aquí y el otro allí, el punto de vista más bajo o más alto, la música de los setenta, siempre muy pensada…

Tarantino es un artista. Al final, muchas veces el tema importa poco, como Van Gogh pintando un jarrón. Al volver a verlas, prescindo de las escenas de violencia trivializada, y me centro en cómo narra la historia. Hay un momento en que Buscemi está hablando, y en lugar de centrarse en él, como haría cualquier director sin imaginación, Tarantino lo deja fuera de plano y se centra en Keitel lavándose las manos, al fondo de un pasillo. En vez de avanzar cronológicamente, va poniendo fragmentos desordenados, para que vayas reconstruyendo el argumento en tu cabeza. Si le añades las referencias a la cultura popular, ya tienes todos los elementos propios de una peli de Tarantino.

Se estrenó en Sundance y tuvo una modesta acogida en EE. UU., pero en el exterior, la cosa fue distinta. Esta película logró premios en diversos festivales, sobre todo para Tarantino como mejor director: Aviñón, el círculo de críticos de cine de Londres, Sitges (donde, además, tuvo el mejor guión), el Caballo de oro del festival de Estocolmo y el Premio de la Crítica Internacional en el Festival de Cine de Toronto.

Tengo la impresión, aunque puedo estar equivocada, de que es uno de esos directores USA más apreciados fuera que dentro, como le pasa a Woody Allen.
 
Para saber más: consúltese la Wikipedia, Film Affinity, Internet Movie DataBase y Sensacine.