Representación de la Gran Ópera de Florida Foto de Daniel Azoulay [CC BY 2.0], vía Wikimedia Commons
Estreno:
Viena, 16 de febrero de 1892
Compositor:
Jules Massenet
Libretistas:
Édouard Blau, Paul Milliet y Georges Hartmann
Género: drama
lírico
Tal
día como hoy, del año 1892, se estrenó en el Teatro Imperial Hofoper de Viena,
la versión en alemán de esta ópera.
Werther es la ilustración francesa de la novela
de Goethe sobre un tipo enamorado de la mujer de su mejor amigo y que acaba
suicidándose por ello.
Es una de esas óperas que prefiero
simplemente escuchar, porque no me gusta el tema. He perdido a gente por culpa
de la depresión y el suicidio, y tengo a mi alrededor personas deprimidas que
temo que algún día me den un disgusto.
Así que no, esta visión romántica del
suicidio me hace sentir fatal. Supongo que es mi trigger.
Por eso digo que la oigo, no la veo. La música de Massenet es preciosa. Es un tipo muy elegante, con una música
adorable, que no se deja caer en la sensiblería. Como hay que escucharla en francés o en alemán, no entiendo bien lo
que cantan y casi que mejor, así no me entero.
Por destacar una pieza de esta ópera,
por supuesto, es el aria, en el acto III: «Pourquoi me réveiller?». Y, si
puedes escucharla interpretada por Alfredo Kraus, ya es la perfección suma.
¿Qué grabación proponer de esta ópera? Me
parece inevitable escoger a Kraus, con Tatiana Troyanos y dirigidos por
Plasson. Es del año 1979, creo, con la Orquesta Filarmónica de Londres, para la
EMI.
Para saber
más, la Wikipedia. El libreto, en español y francés, así como
discografía de referencia, en Kareol.
Hansel y Gretel, Staatsoper de Viena (2015) Por Francisco Peralta Torrejón [CC BY-SA 4.0], vía Wikimedia Commons
Hänsel und Gretel
Estreno:
Weimar, 28 de diciembre de 1893
Compositor:
Engelbert Humperdinck
Libreto
en alemán: Adelheid Wette, basado en un cuento de los Hermanos Grimm
Género: ópera
romántica
Tal
día como hoy se estrenó, en el Teatro de la Corte de Weimar, esta ópera
infantil tan navideña
Es muy propio de esta época representar Hansel y Gretel, al menos en los teatros
alemanes y anglosajones. De hecho, es la que eligieron para que fuera la
primera retransmisión en directo desde el escenario del Metropolitan: fue el
día de Navidad del año 1931.
El relato es el propio del conocido cuento:
dos niños pobres se pierden en el bosque, acaban en la casa de una bruja que
come niños, pero hábilmente Gretel consigue salvarse, a ella y a su hermano, y
la que acaba en el horno es la bruja.
Sí, es una historia truculenta. Pero es
que los cuentos, antes de Disney, eran así: tremendos, con todas las cosas
terribles que acechan en el mundo.
Humperdinck iba al parecer para
arquitecto, pero se le dio tan bien lo musical, que su camino se desvió. Fue profesor
de conservatorio, ayudante de Wagner en Bayreuth y claro que compuso más cosas,
pero hoy se le recuerda sobre todo por esta ópera.
Aunque, como buen alemán del XIX, su
obra se valora en relación con la de Wagner: que si se parece o no, que si usa sus
texturas, su forma de componer o no… En realidad, a mí me convencen más quienes
lo alinean en el grupo de los compositores más folklóricos y nacionalistas,
como los checos de la época, por ejemplo. Coge un relato popular, le pone una
música encantadora, temas más regionales, y no se deja llevar por
elucubraciones épicas.
Es de esas óperas más bien cortitas con las que se puede crear afición. Estará en torno a las dos horas. Me parece a mí que es de esas mejor para verlas representadas, que simplemente oída en grabación. Sobre todo, si saben crear un mundo de fantasía que es lo que le va a esta historia con brujas, ángeles y hadas.
Los momentos más conocidos de esta ópera
son, creo yo, la cabalgata de la bruja (esa sí con resonancias wagnerianas) y
el momento al final del segundo acto en el que los niños se quedan dormidos en
el bosque y un coro de ángeles desciende para protegerlos en su sueño.
Como
grabación recomendada de esta ópera propongo la dirigida por Herbert von
Karajan en 1953 para la EMI, con la orquesta Philharmonia. Los cantantes
fueron: Elisabeth Grümmer (Hänsel),
Elisabeth Schwarzkopf (Gretel), Else
Schürhoff (Bruja), Maria von Ilosvay (Madre), Josef Metternich (Padre), Anny Felbermayer (El hombre de arena, El hada del rocío).
Para saber
más, la wikipedia. El libreto, en español y alemán, así como discografía
de referencia, en Kareol.
En You Tube
he encontrado esta grabación con la Gruberová.
Lohengrin, Ópera de Oslo (2015) Por Christian Michelides [CC BY-SA 4.0], vía Wikimedia Commons
Estreno:
Weimar, 28 de agosto de 1850
Compositor:
Richard Wagner
Libreto
en alemán: del propio compositor, basado en un poema épico medieval en lengua alemana
Género: ópera
romántica
Tal
día como hoy se estrenó, en el Gran Teatro Ducal de Weimar, esta ópera que supone la culminación de la primera época en la producción de Wagner
Las primeras óperas de Wagner suelen
tener protagonistas solitarios, en manos del Destino, de algo más poderoso que
ellos mismos que les zarandea y determina su futuro.
Aquí tenemos a Lohengrin, misterioso
caballero que aparece en Amberes, mediados del siglo X, para asumir la defensa,
en un juicio de Dios, de una damisela en apuros. Se trata de Elsa de Brabante,
a quien acusan de haber asesinado a su hermano. Como la histórica Teutberga, de
la que hablé al comentar el Cristal deLotario,estas cosas se sometían a ordalía
o juicio de Dios.
Este misterioso caballero que llega al
lugar arrastrado por un cisne, vencerá en nombre de Elsa, e incluso se casará
con ella. Aunque le advierte que no debe preguntar sobre su identidad. Los malos de
la película le comen la oreja a Elsa, quien acabará formulando la fatídica
pregunta.
Es Lohengrin, hijo de Parsifal, caballero
del Grial. Él se marchará, pero el cisne se queda, transformado en un
joven príncipe. Se trata del hermano de Elsa, que no estaba muerto sino solo hechizado.
Como se ve, Wagner sitúa la leyenda medieval del Caballero del Cisne, en la versión del poeta Wolfram von
Eschenbach (siglo XIII, que le metió en el ciclo arturiano) en la época del
reinado histórico de Enrique el Pajarero. Algo absurdo porque, de hecho, durante la época de Enrique la leyenda del Caballero del Cisne ya existía, pero no se relacionaba con el tema artúrico, que es más de la Baja Edad Media.
Wagner compuso esta ópera entre el año 1845
y 1848, pero no la pudo estrenar porque se metió en temas revolucionarios,
participando en el alzamiento de Mayo de 1849 en Dresde, y tuvo que exiliarse
en Suiza. Consiguió que lo estrenara su amigo Franz Liszt en Weimar en el año 1850,
escogiendo como día del estreno el del aniversario de Goethe, el más famoso de
los ciudadanos de Weimar.
Fue un éxito inmediato. Wagner no presenciaría una
representación entera de esta ópera hasta el año 1861, en Viena.
Esta obra, según José-María Martín Triana, «es al mismo
tiempo la despedida de Wagner del género operístico, y el amanecer del drama
musical».
Es una obra con muchos momentos inolvidables, pero los más conocidos son la obertura, que ya contiene varios de los temas (ya se sabe leitmotiv y todo eso) que luego van a estar
presentes en la ópera y, desde luego, la archiconocida «Marcha nupcial» como
preludio del Acto III, el coro «Treulich geführt».
Dentro de lo que son las primeras óperas
de Wagner, creo que es de las más asequibles y entretenidas para el público en
general. Es cierto que dura más de tres horas, pero el libreto estaba a mi
juicio bastante equilibrado entre los momentos en que avanza el argumento y los de
ensimismamiento de los personajes.
Como
grabación recomendada de esta ópera propongo la dirigida por Rudolf Kempe en 1962-63
para la EMI, con Jess Thomas (Lohengrin),
Elisabeth Grümmer (Elsa), Gottlob
Frick (rey Enrique), Christa Ludwig (Ortrud) y mi adorado Dietrich Fischer-Dieskau
como Friedrich von Telramund; el coro
es el de la Staatsoper (Ópera Estatal) de Viena y la orquesta, la Filarmónica
de la misma ciudad.
Para saber
más, la wikipedia. El libreto, en español y alemán, así como discografía
de referencia, en Kareol.
En You Tube
he encontrado esta grabación moderna en la Semperoper, con la Netrebko
debutando como Elsa. Creo que es del año 2016. Y tela, telita, lo estupendísima que es la diva rusa.