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domingo, 25 de diciembre de 2016

#94 Plácido


Film Affinity


Plácido



Año: 1961
País: España
Director: Luis García Berlanga
Música: Miguel Asins Arbó

La película española de Navidad por excelencia.

Sí, ya sé que todos pensáis, Navidad en el cine = ¡Qué bello es vivir!

Pues no

Esto es España, la tierra de la mala leche, el humor negro y las puñaladas por la espalda. El sentimentalismo y el buen rollito, justitos, justitos.

Es una de las mejores películas de Berlanga, y muy representativa de nuestro cine: una sátira coral.

En un poblachón de provincias, al llegar la Navidad, se sigue la campaña de “ponga a un pobre a su mesa”. Cosas de la época. Estaba patrocinada por una empresa local y además se esperaba que llegaran estrellas de Madrid para darle más publicidad.

En la vorágine del evento, se ve perdido un humilde trabajador, al que le van a embargar la moto si no paga la letra que vence ese día. El pobre hombre se desespera buscando dinero suficiente, y luego a ver dónde está la letra y a quién tiene que pagar para no quedarse sin el motocarro, sustento de la familia.

Ya he dicho que esto es typical Spanish: una sátira interpretada por personajes muy diversos.

Porque no se trata de la peripecia de una o dos personas, sino de reflejar toda una sociedad, con sus hipócritas deseos de Navidad, pero con miserias cotidianas. Los ricos, los pobres, el trabajador que está desesperadamente intentando sobrevivir… Como de costumbre, con actores magníficos como el inolvidable José Luis López Vázquez, o Amelia de la Torre en plan señora pija (“¿Qué nos toca, anciano del asilo, o pobre de la calle?”). De verdad, qué actores más buenos había en España. Por no hablar del guión de Rafael Azcona, que fue a ver cómo se trabajaba en Italia aquello del neorrealismo. Y por supuesto Berlanga,… Mierda de régimen que aplastó ese talento. Podríamos haber tenido una cinematografía mucho más brillante…

Sólo que, en vez de contar las cosas en plan deprimente cine neorrealista italiano, lo hacen con ese humor profundamente negro, que te ríes en medio de la desesperación, hasta con un muerto de por medio al que hay que arreglarle el estado civil, que eso del concubinato queda muy feo. Supongo que es porque, en una dictadura, toda forma de crítica social tiene que estar enmascarada en una risa para poder pasar la censura.

Es una película que nos lleva a nuestra primera infancia, o al mundo de nuestros padres y abuelos. Porque entonces era contemporánea, y ahora se puede ver como un documental de la época, fijándote en esa España que retrata. 

Pero ojo, no es sólo que fuéramos así. Es que seguimos siéndolo, en gran medida. 

Leo en la wikipedia que el propio López Vázquez expresó esta idea mucho mejor que yo: «Las películas de Berlanga son esperpentos no de la España de la época, sino de la España eterna.»

Pues eso.

Tan buena que (aunque esto no siempre es sinónimo de calidad) estuvo nominada al Óscar a la mejor película en habla no inglesa. Le ganó Bergman y Como en un espejo. Mira que el sueco es uno de mis favoritos, pero… Plácido es una peli notablemente superior a esa, se mire como se mire.

En You Tube encontré un trailer de la película, para que podáis echarle una ojeada a los que no conozcáis la peli.Para saber más: consúltese la Wikipedia, Film Affinity o la Internet Movie Data Base.

domingo, 5 de junio de 2016

#21 Viridiana



Viridiana

Film Affinity


Año: 1961

País: España / México

Director: Luis Buñuel

Música: Gustavo Pitaluga



Morbosa al principio, cruel al final, una película que se ve con mirada fascinada. Sabes que no puede acabar bien pero no puedes apartar la mirada.





La historia que nos cuentan en Viridiana tiene inspiración literaria, en concreto la novela Halma, de Pérez Galdós. La novicia Viridiana sale del convento para una última visita a la familia antes de profesar. Sólo tiene un tío, don Jaime, que le ha pagado los estudios pero con el que ha mantenido poco trato. En cuanto él la ve, queda impresionado por el parecido que tiene con su difunta esposa, lo que da lugar a que la vista con el vestido de novia de ella e intente violarla.



Luego el cacique muere y Viridiana decide no seguir adelante con lo del monjerío. Monta una especie de comunidad caritativa para los pobres. Sólo que los mendigos resultan ser poco agradecidos y la acaban liando.



Si la historia en sí es ya inquietante, con esa forma de rodarla, en blanco y negro y con imágenes poderosísimas (Viridiana dormida con el vestido de novia, el fetichismo de los zapatos, los pobres sentados a la mesa en una imitación de La última cena de Leonardo da Vinci), las anécdotas que se pueden contar respecto a la película en sí dicen mucho de aquella sociedad.



Por un lado, Buñuel se vino a rodar a España en pleno franquismo, así que leches por la izquierda por "colaborar" con el régimen. Pero, por otro, se interpretó como una crítica despiadada a la caridad cristiana, motivo por el cual le llegaron leches también de la derecha. Desde el Vaticano se condenó esta película, que resultó prohibida en Italia y España. Ganó la Palma del Festival de Cannes, aunque con el escándalo subsiguiente depusieron al cargo político que recogió el premio y se ordenó la destrucción de la película. Afortunadamente, Silvia Pinal la sacó de extranjis y así logró salvarse.



Como es propio del cine español, es una película más coral que de individualidades y con mala leche y humor negro por todos lados.



Ya sé que descubro la pólvora, pero me da a mi que Buñuel ha sido el mejor director de cine español de la historia. Su producción es española, mexicana y francesa. Nos permite recordar (¡cómo nos olvidamos!) de todos esos países que acogieron al exilio español: refugiados de otra guerra. Y otra cosa que no debemos dejar desaparecer de nuestras memorias: no se pudo estrenar en nuestro país hasta 1977, tras la muerte del dictador. Hay que ver esta película y recordar que nadie tiene derecho a prohibir una obra artística, ningún poder estatal o religioso puede decidir por los los ciudadanos qué tienen que ver o qué leer. Tenemos que defender estos derechos, que no son gratuitos, que se conquistaron al precio del sufrimiento de muchos. Siempre puede haber regresiones. Y si alguien se ofende, que tenga en cuenta que el "sentirse ofendido" no es más que un daño colateral de la libertad de expresión y de creación artística.



Aunque a veces es hilarante el efecto de la censura… Aquí “mejoró” la película con un final que voy a destripar un poco. Acababa originalmente con una escena en la que la joven exnovicia entraba en la habitación de un hombre soltero, guapo y con toque canalla (protagonizado por Paco Rabal en todo su esplendor, ¿debo decir más?) y se cerraba la puerta tras ella. Pues bien, les pareció tan inmoral que ese final había que cambiarlo. En el definitivo, Viridiana llama a la puerta, entra en el dormitorio del hombre, donde ya hay otra mujer y acaban los tres jugando a las cartas. O sea, que donde antes había simple sexo no matrimonial, ahora se montaban un trío.



Si no has visto todavía esta película, aprovecha cualquier ocasión que tengas para tacharla de las “obras maestras pendientes de ver”.



Para saber más: consúltese la Wikipedia, Film Affinity, Internet Movie Data Base y Sensacine.