sábado, 12 de enero de 2019

#27 Miserere


Gregorio Allegri, grabado de
Francesco F. Aquila, h. 1676-h. 1740
[Dominio público], vía Wikimedia Commons



Miserere mei, Deus





Compositor: Gregorio Allegri
Estreno: Capilla Sixtina (El Vaticano), h. 1638


Un ascenso a lo sublime

Semana Santa de 1770, en concreto el 11 de abril.

Un jovencito de 14 años y su padre, ambos músicos de profesión, entran en la magnífica Capilla Sixtina. Van a escuchar una composición muy especial, escrita más de un siglo y medio antes para ese lugar en particular y que tiene prohibido ser cantada en cualquier otro lugar, bajo pena de excomunión para quien la copiara.

Padre e hijo han viajado por Europa desde hace años, mientras el crío y su hermana eran dos niños prodigios. Ahora han crecido y hay que buscarse las habichuelas de otro modo.

Pero antes, esta criatura tendrá que completar su educación musical. Y para buscarse la vida y aprender más tendrá que hacerlo, lógicamente, en Italia, centro musical por excelencia

A mediados de diciembre de 1769 padre e hijo dejan su casa, en Viena, rumbo al sur. Primero estuvieron en Milán, donde encargaron al niño la composición de una ópera para los carnavales siguientes y, más tarde, conocerán en Bolonia al padre Martini.

De ahí, a Roma, donde acuden a escuchar una pieza compuesta para la Semana Santa, tan sublime que maravillaba a todos los que la escuchaban, a pesar de que, para entonces, ya era de estilo viejuno. La escribió Gregorio Allegri, quien fuera contralto de la Capilla Papal.

Los viajeros escucharon la interpretación. Luego el niño, ya en la soledad de su habitación, pasó a una partitura aquello que había oído una sola vez. Dos días más tarde, volvieron a la Capilla Sixtina. Era Viernes Santo, 13 de abril de 1770, y pudieron comprobar que la copia era prácticamente perfecta, con solo algunos errores.

Conocido este hecho por el Papa Cemente XIV, se admiró tanto que le concedió al muchacho el honor de ingresar en la orden de la Espuela de Oro. No es que eso te saque de pobre, pero siempre hace bonito en el currículo, ¿verdad?

Como bien sabéis (porque la anécdota es bastante conocida) los dos viajeros eran Leopold Mozart y su hijo Wolfgang Amadeus Mozart. Esta familia tan viajera de la segunda mitad del siglo XVIII dejó muchísimas cartas, y gracias a ellas podemos conocerlos un poco mejor. En una de Leopoldo a su esposa, que entonces vivía en Viena, habla de este hecho:

Tal vez habrás oído hablar a menudo del famoso miserere de Roma, tenido en tan alta consideración que a los músicos de la capilla les está prohibido, bajo pena de excomunión, llevarse la partitura de alguna voz, de copiar o de dar alguna parte a alguien. Pues ya lo tenemos, Wolfgang lo ha anotado…

En realidad, había copias clandestinas desde hacía tiempo, pero eso no quita el menor mérito a Mozart hijo. Para él, la música era algo que tenía en la cabeza, componía «de cabeza» y luego simplemente transcribía lo que había ideado, por eso sus autógrafos tienen tan pocas correcciones. A diferencia de, por ejemplo, Beethoven, que peleaba y luchaba con el papel hasta dar con la mejor idea. Son dos estilos. Lo de Mozart era el lógico fruto de una educación musical intensa, iniciada desde que era bebé, sin lugar para muchas cosas más.

Esta composición de Allegri, la más conocida del autor, refleja muy bien ese estilo de composición de música renacentista religiosa para la iglesia católica. La polifonía maravillosa, esa que tanto denostaban los sosos luteranos (los protestantes ingleses son otra cosa).

Varias voces entremezclándose, elevándose al cielo, transportándote a ti hacia otro plano…

Compuesto ya en el siglo XVII, un siglo que en arte asociamos al Barroco y no al Renacimiento, para entonces a esta polifonía renacentista la llamaban stile antico o prima prattica.

Allegri puso música al Salmo 51 (50 en la numeración de la Biblia griega, de los Setenta o Septuaginta). Es el salmo penitencial más conocido y se le llama habitualmente por sus palabras iniciales: Miserere mei, Deus, que se traduce como Apiádate o ten piedad. O, simplemente, Miserere. Expresa el reconocimiento de culpa por los pecados y pide el perdón. Tradicionalmente se atribuye al rey David, pero como al final se habla de reconstruir los muros de Jerusalén —que, por lo tanto, habían sido arruinados antes—, se cree que puede ser posterior, entre finales del siglo VI y principios del V a. C.

Por este carácter de humillación por la culpa y el arrepentimiento, es idóneo para un momento penitencial, que en el caso de la iglesia católica son los viernes. Porque sí, esta institución de tantos siglos de antigüedad da a cada día de la semana un significado especial. El viernes es día de penitencia y sacrificio, porque la tradición dice que es el día de la semana en el que crucificaron a Jesucristo. De ahí que la iglesia diga que los católicos deben dedicar este día al arrepentimiento. Por eso usan este salmo en las Laudes de todos los viernes del año. Ese carácter sacrificado del viernes hace que sea día en el que los católicos no deberían comer carne, cosa que evidentemente se pasan por el forro (al menos los católicos que yo conozco, siempre tan acomodaticios).

Allegri la musicó para nueve voces, que se distribuyen en dos coros, uno de cuatro y otro de cinco. Van alternando el canto entre uno y otro coro, hasta el verso final, que lo cantan las nueve voces juntas.

En la Guía de Mozart de Erich Valentin (Alianza Editorial, 1988), que es una de las obras que he consultado para esta entrada cuentan que el estilo es «falso bordone», lo que significa improvisación de las contrapartes en la tercera y sexta superiores, respectivamente, al «cantus Firmus».

Y en la Wikipedia me entero de que «denota las influencias combinadas de la escuela romana (Palestrina) y veneciana (Andrea y Giovanni Gabrieli, el coro doble)».

Como mi conocimiento de técnica musical es limitado, no tengo ni idea de a qué se refieren, pero ahí lo dejo para los que sepan más que yo.

Este tipo de polifonía «antigua» acabó desapareciendo como música religiosa a lo largo del siglo XVII. En los países protestantes luteranos, ya digo que eran unos aburridos y preferían cosas más sencillitas, y en los católicos, compositores como Monteverdi y Giovanni Gabrieli se fueron apartando de la tradición de Palestrina y para San Marcos de Venecia empezaron a componer otro tipo de música religiosa, con instrumentos musicales y no solo coros de voces humanas.

¿Qué fue de Mozart después de su paso por Roma? Pasó el resto de 1770 en Bolonia, donde estuvo componiendo la ópera encargada para los carnavales milaneses (Mitrídates, rey del Ponto), al mismo tiempo que estudiaba con el padre Martini. Del resto de su vida hasta su muerte en 1791, ya hablaré otro día.

Como es una obra coral muy famosa, casi cualquier coro que se dedique a la música antigua lo ha grabado, en particular los británicos que son muy dados a ello: así que hay por ahí grabaciones de los Tallis Scholars, los coros del King’s College o la abadía de Westminster, Pro Cantione Antiqua o el Taverner Consort.

Por escoger una para quien quiera construirse una discoteca básica de música clásica, recomiendo la de 1980, de los Tallis Scholars dirigidos por Peter Phillips, en un disco para la Decca que emparejó esta obra con la Misa del papa Marcelo de Palestrina y que en Spotify he visto con una tercera obra, Vox Patris caelestis del compositor renacentista inglés William Mundy.

En You Tube he encontrado esta interpretación del Coro del Claire College de Cambridge, dirigidos por Timothy Brown. Dura unos doce minutos.





domingo, 9 de diciembre de 2018

#21 Salomé

Max Tilke: Póster de la ópera (1910)
[Dominio público], vía Wikimedia Commons



Salome



Estreno: Dresde, 9 de diciembre de 1905

Compositor: Richard Strauss

Libreto en alemán: Hedwig Lachmann (obra teatral) traducción de la Salomé de Oscar Wilde

Género: drama bíblico


Tal día como hoy se estrenó, en el Königliches Operhaus (Teatro Real de la Ópera), de Dresde, esta ópera que va de sexo y contiene la que llaman «el acorde más repugnante de toda la historia de la ópera»


A ver, no nos engañemos hablando de amor. Esto va de sexo, de una sofisticada y joven princesa helenística (Salomé) que se apasiona por el cuerpo de un hombre Jokanaan (Juan el Bautista), que está prisionero en el palacio del rey Herodes.

Cuando más liberal se hace la sociedad, más explícito aparece este elemento. Pero ya desde el principio se veía esto, y esa es la razón por que la ópera se vio prohibida o censurada en Viena, en Londres, en Nueva York, etc.

La historia que nos cuenta es la contenida en los Evangelios cristianos: la princesa Salomé baila para el rey Herodes, quien le ofrece lo que quiera a cambio, y ella le pide la cabeza del Bautista, porque este se había pronunciado una y otra vez contra el matrimonio de su madre, Herodías, con el rey Herodes, por ser ella divorciada. Parece más bien que ella es simple instrumento de su madre.

Lo que aparece en la obra de Wilde, y se transmite a esta ópera, es que Jokanaan despierta el deseo sexual de Salomé, quien acaba la ópera besando la cabeza cortada del profeta. 

Bueno, acabar, acaba muerta, vamos, como se consideraba adecuado para una mujer pecadora y mala. Pero el plato fuerte es ella cantando y besando esa cabeza.

La ópera es de las cortas, no llega a dos horas. Un solo acto. Podéis verlo en internet, pues hay varias versiones disponibles, entre ellas la muy hot de Catherine Malfitano y Bryn Terfel. Una mujer joven pero compleja, frente a un tipo brutal, primitivo, vestido (más bien, desvestido) de cualquier manera.

Los momentos cumbres son, primero, cuando Salomé descubre a Jokanaan, ese prisionero secreto que Herodes mantiene escondido, pero respecto al cual no se decide, si matarlo o no. Usando sus «malas artes de mujer seductora» (que se diría en la época), la joven consigue acceder a él, siente deseo por él, pero él la rechaza.

Después, la danza de los siete velos, momento famosísimo que ralentiza la historia, pero que supone todo un desafío. Se supone que la cantante-bailarina acaba desnuda a los pies de Herodes, para pedirle la cabeza de Jokanaan. Esto se resuelve de diversas maneras:

1.º Contratar a una bailarina, que dance, al margen de la cantante, que es lo que hizo la que estrenó la obra pues al parecer, dijo que ella era una mujer decente y no bailaba;
2.º Que la cantante se desnude pero lleve un bodi color carne de manera que no está realmente desvestida, pero parece que sí o,
3.º Finalmente, las más osadas, que de hecho sí que se embolan en el escenario.

A mí, sinceramente, me incomoda que una mujer (o un hombre, pero suele ocurrir con las féminas) tenga que «desnudarse por exigencias del guion». Tengo la impresión de que realmente nunca hay guion que exija eso. A todos nos gusta ver cosas atractivas, y en eso se incluye el cuerpo humano, pero a mi me parece que es solo por escandalizar o usar la anatomía femenina para hacer caja

La intriga de estar preguntándose hasta dónde llegará la soprano me parece que distrae de lo que es importante: la música y la propia historia de la obsesión de una mujer por el cuerpo de un hombre.

(Sí, a mí me parece que a Salomé lo que Jokanaan piense o sienta, cómo sea él como persona, se la trae al pairo).

((En las representaciones más recientes, lo que hacen también es convertir el cuerpo masculino en objeto, y bien el profeta, bien los personajes secundarias, están mazáos. Bueno, es una forma de igualdad)).

El tercer momento de la ópera, intensísimo, es aquel en el que traen a Salomé la cabeza del Bautista en una bandeja, y acaba besándola. «Ah! Ich habe deinen Mund geküsst, Jochanaan». Ahí es donde suena el que veo que en la Wikipedia llaman «el acorde más repugnante de toda la historia de la ópera». 


Si se ponen esas palabras (Ah! Ich...) en You Tube se encuentran unas cuantas interpretaciones estremecedoras. Por poner una, aquí enlazo con la de María Ewing en el 1992:




La música es contemporánea, admito pues que quizá no sea para el gusto de todos. Pero es de Richard Strauss, el más clasicista de los compositores del siglo XX, muy influido por Wagner, así que puede perfectamente escuchar en disco, a pesar de las disonancias. En mi opinión, es una música que le va muy bien a una historia tan morbosa con personajes tan desequilibrados, y a la propia ambientación nocturna, oscura, de la obra.

Es una obra estéticamente simbolista, modernista, art noveau, como quieras llamarla. En aquella época, finales del XIX y principios del XX, hubo una auténtica obsesión por esta figura neotestamentaria en la literatura y en las artes plásticas. Les permitía expresar sensualidad, deseo reprimido, relacionado con la manipulación, la crueldad y la muerte, todo ello muy excitante para la época. Y también hoy en día, ¿para qué nos vamos a engañar? 

Sexo y muerte en un envoltorio esteticista son una combinación difícil de batir.

También expresa la idea misógina de siempre, de la mujer como tentación, que provoca la lujuria y también la perdición.

Dicen que es verdaderamente la primera ópera moderna. Estéticamente, anticipa elementos del expresionismo posterior como el Sprechgesang, las disonancias, bitonalidad y atonalidad.

Como es una obra dramática de calidad (proviene de uno de los mejores dramaturgos de la época, Wilde) resulta muy atractiva de ver en el escenario. No es fácil encontrar ese equilibrio en una ópera en que las palabras y la música estén tan bien armonizadas.

Tiene el problema esta ópera de encontrar a una buena protagonista. ¿Por qué? Bueno, porque la partitura es exigente, es muy de soprano dramática que, al tiempo, tiene que saber transmitir que es una jovencita, y eso es muy difícil. Es un problema parecido al de Madama Butterfly de Puccini. Si le añades que tiene que saber bailar, entonces es prácticamente imposible encontrar a alguien adecuado para el papel. Porque no todas las cantantes que tienen la voz, cuentan con el cuerpo de una Salomé

Como grabación recomendada de esta ópera propongo la dirigida por Solti en 1961 para Decca, con Birgit Nilsson (Salome), Eberhard Wächter (Jochanaan), Gerhard Stolze (Herodes) y Grace Hiffman (Herodias) y, con la Filarmónica de Viena.

Para saber más, la wikipedia. El libreto, en español y alemán, así como discografía de referencia, en Kareol

En You Tube he encontrado una representación clásica de esta ópera, la de Malfitano y Terfel en la Royal Opera House Covent Garden (1997)


Otra, más moderna (2011), es esta de Baden Baden, con Angela Denoke en el rol titular.



Si tenéis la oportunidad de ver una Salomé en vivo y en directo, no os la perdáis, es de esas en las que merece la pena invertir. Creo que incluso para el supuesto de que no os guste la ópera, os dejará tocados (en el buen sentido).

miércoles, 5 de diciembre de 2018

#26 Catedral de Pisa

Fachada de la catedral
Por Luca Aless (2016)
[[CC BY-SA 4.0], vía Wikimedia Commons




                       
Ubicación: Pisa (Toscana, Italia)
Fecha: 1063-1092
Estilo: Arte románico
Tipo de edificación: templo





Y hoy, un ejemplo del románico italiano, más bajito, achaparradete, clásico


Las cosas de la historia a veces son raras. Hay una leyenda que dice que peregrinos normandos, de vuelta de Tierra Santa, se pasaron por el sur de Italia y lo que vieron les gustó. Ya digo que esto de las peregrinaciones eran el turismo de la época.

Solo que era una época en la que toda esa zona estaba sometida a ataques de los sarracenos y, en concreto Sicilia, era directamente territorio musulmán. Bonito pero peligroso.

Cuando se volvieron a Normandía, contaron aquellas maravillas y a más de uno se le abrieron los ojos del gusto y dijeron, «vamos p'allá». El papa dijo que bueno, que vale, que les daban todos esos reinos si se hacían vasallos suyos. Claro que conquistarlo, que lo hicieran ellos. Y a diferencia de Inglaterra (1066), que fue cosa rápida y fácil, el sur de Italia era otra cosa bastante más compleja, que les llevó décadas.

La República Pisana, que llevaba todo el siglo enfrentándose a los sarracenos, se ofrecieron como aliados a los normandos para atacar Palermo con una flota conjunta. Los normandos declinaron la oferta pero eso a los pisanos les dio bastante lo mismo y se lanzaron ellos solos al ataque.

No conquistaron nada, pero se llevaron un buen botín. Y con él empezaron las obras de la catedral en 1063 (1064 según el calendario pisano). Ese siglo y el siguiente fue el de esplendor de la República de Pisa, y lo aprovecharon para crear esas cuatro maravillas alzadas en la Plaza de los Milagros: la catedral, la conocidísima torre inclinada, el baptisterio (ya gótico) y el camposanto monumental.

Yo me voy a centrar en la catedral. Lo más destacado es la mezcla de diferentes tradiciones. 

Ante todo, el clasicismo de la arquitectura romana, que en Italia nunca precisó realmente un renacimiento, porque lo tuvieron siempre presente. También en la época en que los distintos pueblos germánicos estuvieron por allí, o los bizantinos (que no dejaban de ser lo que pervivía del imperio romano), seguían esos modelos, aunque fuera a su manera (véase la tumba de Teodorico en Rávena). Clásico es, por ejemplo, la tendencia a la planta inicialmente basilical, con tres o cinco naves. Esta catedral empezó con planta de cruz griega y acabó con cruz latina.

Frente al románico occidental, atlántico, de Francia y España, más elevado, y hasta luminoso, aquí las edificaciones son más bajas y anchas, se las ve más pegadas al terreno. Otro elemento que los diferencia es la ornamentación. Como hemos visto en Conques y Santiago de Compostela, aprovechaban cualquier hueco para poner esculturas: en los tímpanos, los capiteles, etc. En Italia no, eran más sutiles, diría que hasta más elegantes. Especialmente en este románico que se llama pisano o toscano, se busca la belleza con recursos cromáticos como el uso, a un tiempo, de mármol negro (o gris) y blanco, o la alternancia entre arcos vivos y ciegos. 

El empleo sistemático de la columna es otro de esos elementos que denotan una fuerte influencia clásica.

Las hileras de pequeños arcos ciegos se llaman arquillos lombardos, lo que conecta con el estilo lombardo-emiliano. Esto después se difundió en otros lugares de Europa.

Pero también hay elementos de arte islámico, como ciertos apuntamientos en algún arco, y, sobre todo, esa cúpula elíptica sobre el crucero. Hay que tener en cuenta que el Islam era la gran civilización de la época, por su desarrollo y su extensión en el espacio, junto con Bizancio, por su puesto, que ya digo que era lo que quedaba del imperio romano, el imperio romano de Oriente. Porque yo voy contando, ya veis que van pasando los siglos y aunque he hablado del arte carolingio, el otoniano, el asturiano,… haceos a la idea de que durante todos estos siglos, allá, en Europa oriental siguió existiendo el imperio romano y el Islam en toda la franja desde la península Ibérica hasta la India. Así que por supuesto también hay rasgos estilísticos bizantinos en esta iglesia, particularmente en los adornos internos como ese mosaico de Cimabue que es ya de la época gótica.

En la primera mitad del siglo XII se amplió con tres tramos más en la nave y se alzó la actual fachada, obra del maestro Buscheto. La catedral fue consagrada en 1118.

La catedral de Pisa forma parte del sitio Patrimonio de la Humanidad integrada dentro del sitio «Plaza del Duomo de Pisa», en 1987, con el núm. 395, y en su página web, la unesco lo describe de la siguiente manera:

En el vasto césped de la Piazza del Duomo de Pisa se alza un conjunto monumental, célebre en el mundo entero, formado por el Duomo (catedral), el Baptisterio, el Campanile (la famosa “Torre inclinada”) y el Camposanto. Estas cuatro obras maestras de la arquitectura medieval ejercieron una gran influencia en las artes monumentales de Italia entre los siglos XI y XIV.

Vista de la Piazza dei miracoli con el baptisterio, la catedral y la torre inclinada.
Alessio Facchin, 10/2007 [CC BY-SA 3.0], vía Wikimedia Commons

La Wikipedia dedica una página bastante amplia a esta catedral, y si quieres pasar cuatro minutos viendo los detalles de estas edificaciones, he aquí un vídeo en You Tube:


Así que si vais a Pisa, aunque os hagáis la foto en la torre, fijaos bien en esa preciosa portada románica, con sus galerías de arcos, sus mármoles de diferentes colores, y pensad lo distinto que es del románico que puede verse, por ejemplo, en el Camino de Santiago.

lunes, 3 de diciembre de 2018

#31 La Puerta de las Platerías

Puerta de las Platerías, por Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) 2011
[CC BY 3.0], vía Wikimedia Commons



Ubicación: Santiago de Compostela
Fecha: 1078-1103/1103–1117
Época: Arte románico


Una mujer semidesnuda con una calavera en el regazo, no puede ser nada bueno

Ya os comentaré quien es esta buena mujer, pero antes hay que decir dónde encontrar a esta escultura, que es una de esas chapucillas, o improvisaciones typical Spanish que al final salen medio bien.

La catedral de Santiago de Compostela es tan grande y ha sido tan rica que a lo largo de los siglos no han dejado de meterle mano reformando aquí y allá, y encuentras románico, gótico, barroco...

Hoy me voy a fijar en su única portada románica: la puerta meridional, que está en uno de los extremos del transepto.

Tiene dos puertas, algo inusual en la arquitectura románica. Con absoluto horror vacui, ponen esculturas por todos los lados: en los tímpanos sobre las puertas, en los arcos (arquivoltas) que quedan encima, las columnitas a los lados, donde hay un precioso rey David tocando un instrumento,…

Pero es que, además, hay en el centro, donde confluyen las dos arcadas, vemos hay un crismón sobre leones.

No para aquí la cosa, si os fijáis por arriba hay figuras de Jesucristo en el centro y los apóstoles a los lados. Pero aún hay más: los canecillos arriba y todavía más allá, en la fachada, ventanas.

Demasiada escultura para que yo entre en detalles. Cada elemento (las columnas, la confluencia de las dos arcadas, el friso superior, etc. etc.) requieren una larga y atenta mirada. Pero por no aburrir me voy a centrar un poco en esos tímpanos tipo Frankenstein, o sea, hecho con cosas diversas, en un tótum revolútum alucinante, aquí os lo enseño:

Tímpano de la izquierda. Las tentaciones de Cristo, con ángeles
monstruosos, como ejemplo de la naturaleza divina de Jesucristo.

Tímpano de la derecha. Dedicado a la naturaleza humana de Cristo, con
episodios que van desde su nacimiento (con la Virgen y los Reyes Magos)
hasta la Pasión (prendimiento, flagelación, coronación de espinas, juicio de Pilatos o
traición de Judas)
Con tanta mezcla, no es de extrañar que se distingan varias manos: el Maestro de los Signos de Tolosa, el de la Lujuria y dos maestros que trabajaron en Conques.

Como veis, es desordenado, caótico, se ve que hay partes que están pegoteadas ahí. Esto es porque primero pensaron hacerlo de una manera y luego al agrandarlo, tuvieron que buscar figuras de relleno. Además, la puerta inicial, que se labró entre 1078 y 1103, resultó dañada por las revueltas contra el obispo Gelmírez, con lo cual la tuvieron que reconstruir de aquella manera años después. Cogieron imágenes de otras puertas que se reformaron, como la Francígena, pero también otras de la portada oeste, que no se llegó a alzar nunca.

De todo este conjunto, me fijo en una de esas esculturas que no estaban pensadas para este tímpano. La recortaron para adaptarla al sitio donde la colocaron: en el extremo derecho del tímpano de la izquierda, o sea, el de las Tentaciones.
 
Alma (2007) [GFDL o CC-BY-SA-3.0]

Si miráis bien, es una mujer rotunda, de formas plenas, con el cabello rizado, suelto, sin cubrir. Su cara de ojos saltones, con mofletes y labios gruesos,… Viste una túnica de aquella manera, porque la pierna y un pecho están desnudos, o se supone que la ropa es transparente. Se sienta sobre una especie de silla de tijera con unos leoncitos que lo decoran por arriba, y garras por abajo haciendo de patas.

Todo ello da una imagen sensual, voluptuosa, erótica, para lo que era la Edad Media.

Y lo más llamativo es que tiene una calavera en su regazo.

¿Qué significado se le ha dado a esta imagen? Hay quien dice que lo que representa es a Eva, madre de la Humanidad pero también de su perdición, del pecado original, de la muerte, en suma, y así se explica que esté vestida de cualquier manera y tenga el cráneo como memento mori. También podría ser simplemente una mujer como fuente de la vida, o como inspiradora del pecado de la lujuria, que ya se sabe que estos medievales eran de lo más misóginos y a la mujer la ven como fuente de todos los males.

Pero lo que cree la mayor parte de la gente es que se trata de «la adúltera», y esto viene del Códice Calixtino, auténtica guía de viajes medieval para quien quisiera hacer el Camino de Santiago, Libro V, capítulo IX (h. 1137):

Y no se ha de echar en olvido que junto a la escena de las tentaciones del Señor, está representada una mujer que sostiene en sus manos la cabeza putrefacta de su amante, arrancada por el propio marido, quien la obliga a besarla dos veces por día. ¡Grande y admirable castigo para contárselo a todos el de esta mujer adúltera!

Pues eso, que se considera que es una mujer que ha cometido adulterio y su marido la ha castigado matando al amante, cortándole la cabeza y obligándole a su mujer a besar esa calavera dos veces al día. En un alarde de machismo, encima el autor dice que le parece fabuloso, y que ese es el ejemplo a seguir.

Curiosamente, en ese lado estaba el lugar donde el obispo administraba justicia.

En la Wikipedia hablan de esta Fachada de las Platerías

Para saber más, aquí en esta página llamada Arquivoltas, te hablan de todos los detalles de esta puerta.

En You Tube os pongo este clip de menos de un minuto sobre la Fachada de Platerías.

Y pongo algunas otras imágenes de esta abigarrada portada.
Creación de Adán (José Luis Cernadas Iglesias, vía WC)
 
El rey David, músico (José Luis Cernadas Iglesias) vía WC


Crismón sobre leones, donde se invierten el principio y el fin,
el alfa y omega. Sería un símbolo del renacer del peregrino.
P.D. (9/12/2018) Hoy que tengo que hablar de la ópera Salomé me hace pensar,... ¿y si la mujer con la calavera fuese Salomé? Al fin y al cabo está en un tímpano con episodios evangélicos, y esa sí que aparece en los Evangelios, y no una mujer adúltera con calavera? Sería la cabeza del Bautista y también explicaría por qué está medio desnuda. Yo ahí lo dejo. Igual es una tontería o igual le sirve a algún historiador del arte. Lo que no sé es si hay más representaciones de Salomé con la cabeza del Bautista en el arte medieval.

jueves, 29 de noviembre de 2018

#14 Pantocrátor de Sant’Angelo in Formis

Ábside central de Sant'Angelo in Formis
[dominio público], vía Wikimedia Commons

Ubicación: Capua (Italia)
Fecha: h. 1080
Estilo: Arte románico




¿Te pueden elegir Papa si tú no quieres?


Pues eso es lo que le pasó a Desiderio, el abad de Montecasino, que él estaba ya con cierta edad, feliz en su monasterio, dedicado a la administración y acicalamiento de sus dominios, y le dieron el disgusto de elegirlo Papa.

Desiderio nació como Dauferio de Fausi, hijo de una familia noble lombarda; de hecho su padre murió en batalla, luchando contra los lombardos en 1047. A pesar de ser hijo único, y hasta con una novia preparada para él, pasó del tema aristocrático y se marchó a un monasterio, donde cambió el nombre por el de Desiderio.

Acabó como abad de Montecasino. No creáis que era cosa de puro ascetismo. No, en la Edad Media, los monasterios, abadías y demás, eran pequeñas y medianas empresas (algunos hasta multinacionales), que reunían recursos y producía determinados servicios. Gran parte de las ganancias las invertían en ellos mismos, por ejemplo arreglando y hermoseando sus edificios o produciendo libros valiosos.

Aparte de ser señor de esta abadía, prestó servicios diplomáticos al Papado, particularmente mejorando las relaciones con los normandos del sur de Italia para que se convirtieran en aliados y vasallos del Papa.

Porque sí, aquellos vikingos que saqueaban Europa occidental en el siglo IX, también conquistaron tierras y se asentaron, por ejemplo en Normandía, y de allí partieron a conquistar Gran Bretaña o, a lo largo ya del siglo XI, Italia meridional.

Desiderio fue abad durante casi tres décadas, puso orden entre los monjes y se dedicó a engrandecer y embellecer las posesiones de la abadía de Montecasino.

Como todo potentado ansioso de tener lo mejor en materia artística, recurrió a artistas de Bizancio, que es donde estaba la cultura más refinada de la Europa de la época. Esos artistas bizantinos tuvieron alumnos latinos, que no solo se dedicaron a trabajar en Montecasino, sino también en sus filiales como esta de Sant’Angelo in Formis, en las afueras de Capua. Estos frescos son obra de pintores locales, presumiblemente pupilos de los artistas bizantinos llamados por Desiderio. 

Por ello a veces se dice que pertenecen a la escuela bizantino-campana.

Esta abadía capuana fue reconstruida por el propio Desiderio, entre 1072 y 1086, como aparece en una inscripción sobre la puerta occidental. Anteriormente, fue un templo romano dedicado a la diosa Diana, y lógicamente, reutilizaron los materiales (columnas, capiteles).

Dado que Montecasino quedó destruido por un terremoto en 1349, los frescos románicos más antiguos que se conocen son al parecer estos de Sant’Angelo in Formis, que son una mezcla de lo bizantino y lo latino.

En esta iglesia se encuentran pinturas del Nuevo Testamento (con escenas como el Prendimiento de Judas) y también el Juicio Final, tema muy querido para la gente de la época, como hemos visto en el tímpano de Santa Fe de Conques.

Pero he preferido traer la pintura del ábside, el Pantocrátor y lo que le rodea, porque sirve para explicar una iconografía luego muy repetida.

La palabra Pantocrátor es de origen griego bizantino (παντοκράτωρ), y significa todopoderoso. Era una representación de Cristo en majestad con poder sobre todo el universo, el que manda, vamos. Es muy habitual en el arte bizantino y el románico.

La definición del DRAE incluye la exigencia de estar encuadrado en una curva cerrada en forma de almendra, que se conoce con el nombre italiano de mandorla. Pero como vemos en este ejemplo del sur de Italia, Cristo en majestad no siempre aparece rodeado por un círculo u óvalo. Es un Pantocrátor porque es el fucking master of the Universe, para entendernos.

Jesucristo se sienta en un trono, solemne, hierático, como un antiguo emperador romano. Alza la mano derecha bendiciendo. La izquierda se apoya o sostiene un libro, que apoya sobre la rodilla. 

En el libro se puede leer: 

ego sum alpha et omega primus et novissimus

Lo que se suele traducir como «Yo soy alfa y omega, el primero y el último».

Viste túnica y manto sobre el hombro izquierdo.

El nimbo cruciforme que lleva en la cabeza parece dorado y con piedras preciosas, como una auténtica joya.

Destaca sobre un precioso fondo azul en el que hay cuatro criaturas aladas, uno con cara de hombre, y los otros de animales: águila, toro y león. A estas cuatro figuras es a las que se llama Tetramorfos o Tetramorfos del Apocalipsis, porque viene de un fragmento de ese libro 4, v. 6-9, la segunda teofanía. Se cree que el escritor se inspiró en un episodio del Antiguo Testamento, una visión de Ezequiel (1, v. 15-21), lo que ocurre es que en el Antiguo Testamento las cuatro figuras son iguales, y cada una tiene piezas o elementos de distintos animales, mientras que en el Tetramorfos Apocalíptico cada figura es diferente.

Parece ser que fue San Jerónimo el primero en escribir que estos Tetramorfos del Apocalipsis se correspondían con los evangelistas. Desde luego así ha pasado a la historia del arte, aunque las explicaciones de por qué San Marcos se corresponde con el león, por ejemplo, no es siempre la misma.

Como curiosidad, esto es alguna de las cosas que he leído al respecto:

Hombre (S. Mateo). Por su carácter racional / o porque su Evangelio comienza con la genealogía humana de Cristo.
León (S. Marcos). Debido a que posee fuerza / o debido a que su Evangelio empieza con S. Juan Bautista, voz que clama en el desierto y el león sería un típico animal del desierto.
Toro o Buey (S. Lucas). Aquí parece que se refiere claramente al sacrificio, porque era una animal sacrificial, lo que no consta es si el sacrificio en general o, en particular, el que aparece al principio de su Libro, que es el de Zacarías.
Águila (S. Juan). El vuelo del águila sería signo de la capacidad contemplativa de la mente /… o porque su escrito es el más abstracto y el que se eleva sobre los demás.

Otros dicen que en realidad el Tetramorfos del Apocalipsis sería un resumen de Cristo: nace como hombre (encarnación), muere como toro sacrificado (crucifixión), vuelve a la vida como un león (resurrección) y asciende al cielo como un águila (ascensión).

Para saber más, puede verse El Tetramorfo, de Irene González Hernando.

Este esquema se verá muy repetido en el arte bizantino y en el románico, y suelen estar colocados ángel y águila arriba y toro y león abajo.

Debajo de la figura de Cristo se ven tres ángeles, ¿verdad? En realidad son arcángeles y cada uno de ellos tiene unas letritas encima que te dice quién es cada uno: G.B. = GaBriel, M.H.=MicHael (o sea, Miguel) y R.F. =Rafael.

Y aunque la fotografía no permite verlo bien, a la derecha estaría pintado San Benito de Nursia y, a la izquierda, el propio Desiderio ofreciendo a Cristo una maqueta del monasterio. La figura de Desiderio lleva un halo cuadrado y no redondo; eso ya se veía en los mosaicos bizantinos: si el personaje se le representaba con un halo cuadrado significaba que aún estaba vivo. Eso permite confirmar la época en la que se realizaron.

He leído que este Pantocrátor con el Tetramorfos es el primero de Occidente después de seis siglos desde los mosaicos de Santa Pudenciana (siglo V). No sé si algo tan tajante será verdad, porque en otros libros de arte mencionan ejemplos de tiempos intermedios, como el sarcófago de Agilberto, en la cripta de Jouarre, que es merovingio (siglo VII).

Pero vamos, que es de los más antiguos en pintura, seguro.

Si os habéis quedado con la duda de qué hizo el bueno de Desiderio cuando lo eligieron Papa sin querer él,... Pues dio largas pero al final aceptó. Tardó casi un año en ser consagrado, entre otras cosas porque el antipapa Clemente III controlaba Roma. Fue entronizado con el nombre de Víctor III y reinó apenas un año. Si pasó a la historia fue más bien por lo que hizo en su época de abad. Luego lo beatificaron y tal.

Para saber algo más, se puede ver el artículo en la Wikipedia, donde hablan con más detalles de los frescos.

En You Tube encontré este clip de cinco minutos sobre la Basílica, con unas imágenes que de verdad transmiten que esto es una cucada auténtica de iglesia. Merece la pena verlo. Aunque está en italiano, creo que se entiende bastante bien.


martes, 27 de noviembre de 2018

#25 Santa Fe de Conques


El altar y el coro, por Daniel Villafruela (2010)
[GFDL o CC BY-SA 3.0],
via Wikimedia Commons




                       
Ubicación: Aveyron (Occitania, Francia)
Fecha: 1031-1055
Estilo: Arte románico
Tipo de edificación: templo




Y al principio del Camino,… espléndido románico francés

¿Qué puedes hacer si eres una abadía de tiempos de Carlomagno pero no tienes una triste reliquia que echarte a la boca?

¿Y ves que todos los peregrinos pasan por Agén, no muy lejos de ti?

Pues o te las inventas, o se las mangas al vecino. Y esto último es lo que decidieron hacer, en el siglo IX, los monjes de Conques. Uno de ellos se infiltró, al parecer casi una década, en Agen, y aprovechó el momento para coger las reliquias de Santa Fe (Sainte Foy en francés) y llevárselas a Conques.

Ahí es nada. Entonces los peregrinos, turistas medievales, cambiaron la ruta y se decidieron a pasar, como un río humano y de riqueza, por Santa Fe, a venerar los restos de esta mártir cristiana del siglo IX que era buena, al parecer, para liberar cautivos. La ruta de peregrinación se desvió hacia Conques. No es de extrañar que en tiempos de la Revolución no les gustara que quisieran incautarse de su tesoro.

Pero veamos cómo es esta iglesia, único resto que queda de la abadía medieval. Tiene planta de cruz latina, con tres naves, más estrechas las laterales que la central; sobre esas naves laterales se alza, como en Santiago, una tribuna. Este elemento, junto con el ambulatorio para facilitar la circulación de peregrinos, y las capillas radiales, son típicos de las iglesias de peregrinación. Son características las trompas sobre el crucero, en las que pueden verse estatuas.

Se construyó en tres fases; la segunda, terminada para finales del siglo XI, incluía ya las cinco capillas radiales y el ambulatorio. En la tercera, terminada a principios del siglo XII, se nota la inspiración en las iglesias de San Saturnino (Saint Sernin) Toulouse y Santiago de Compostela.

Santa Fe tiene también llamativos elementos de escultura románica. Ya se sabe que la escultura, en aquella época, estaba principalmente al servicio de la arquitectura y de la enseñanza de los episodios religiosos a un pueblo iletrado.

Conques. El tímpano del portal occidental de la iglesia abacial de Santa Fe (siglo XI)
El infierno está abajo, a la derecha.
Por Jean Pol GRANDMONT (2004) [CC BY-SA 3.0, GFDL o CC BY 3.0] via Wikimedia Commons


Aquí destaca el tímpano de la fachada, con un tema que fue muy frecuente en estas iglesias de peregrinación: el Juicio Final. Era un recordatorio de por qué se hacía el camino, y de que en definitiva lo que se buscaba era la salvación del alma.

Se ve a Cristo en majestad juzgando. Según se mira, de frente, abajo a la izquierda quedan los justos que van al cielo y, a la derecha, los condenados al infierno. Y, como suele ser habitual, la parte más llamativa, divertida o entretenida es la infernal. Ahí se ve, por ejemplo, como el condenado caía en las fauces de un monstruo marino que luego lo excretaba dirección al infierno; o una de las torturas, que consistía en ser asado por una liebre, atravesado por un espetón, advertencia para los que osaran cazar furtivamente en tierras abaciales.

Merece la pena clicar e ir mirando las figuras una a una.

La riqueza acumulada de siglos forma un Tesoro por el que también es conocida esta iglesia. Cuenta Merimée que, en época de la Revolución Francesa, cuando el gobierno decidió incautar todos los objetos de oro y plata de las iglesias para acuñar moneda, los vecinos de Conques dijeron que verdes las han segado y se dedicaron a lo suyo, al latrocinio; o sea, dirigidos por un cura, fingieron un robo, se repartieron el botín y lo guardaron.

Solo cuando acabó el período más convulso de la Revolución, volvieron a la iglesia abacial sus tesoros medievales, donde aún pueden verse hoy en día.

La Iglesia abacial de Santa Fe de Conques (Abbatiale Sainte-Foy de Conques) es monumento histórico clasificado francés desde 1840. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad integrada dentro del sitio «Caminos de Santiago de Compostela en Francia», en 1998, con el núm. 868, y en su página web, la unesco lo describe de la siguiente manera:

A lo largo de toda la Edad Media, Santiago de Compostela fue el lugar de peregrinación más importante de la cristiandad, adonde acudían miles de devotos procedentes de toda Europa. Las cuatro rutas por las que transitaban los peregrinos en Francia, antes de alcanzar España, están jalonadas de importantes monumentos históricos hoy inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.

La Wikipedia dedica una página bastante amplia a esta iglesia, su historia, su arquitectura, analiza en detalle el pórtico y también te cuenta lo que hay en su Tesoro.

Si quieres pasar veinticinco minutos viendo los detalles de esta edificación he aquí un vídeo en You Tube (está en francés, subtitulado en español):