Título original: The clan of the cave bear
Autora: Jean M. Auel
Fecha de publicación: 1980
Parte de una serie: Los Hijos de la Tierra #1
Cantabria tiene como patrimonio de la humanidad un tramo del camino de Santiago y cuevas prehistóricas. Igual por eso he salido yo tan andariega y me atrae mucho visitar los entornos naturales y las cuevas en que vivieron nuestros antepasados, ¿quién sabe? La cosa es que me gusta leer de estos temas, aunque no siempre entienda del todo lo que me cuentan.
Siempre me pareció muy valiente Auel al arriesgarse a ambientar sus novelas en una época no histórica sino pre-histórica. Me parece dificilísimo intentar imaginar, recrear aquella época, de humanos tan diferentes a nosotros, cómo vivían, cómo pensaban.
Lo hace con la perspectiva de Ayla, una niña Sapiens que queda sola en el mundo y es recogida por un clan de neandertales. Ella pertenece a los Otros, y aunque la acaban alimentando y haciendo parte del clan, aceptándola unos más y otros menos, lo cierto es que no llega a ser nunca una de ellos de verdad.
En Ayla, vamos a decirlo ya, la autora ha creado la Mary Sue del Paleolítico. Todo lo que emprende lo logra y lo hace bien, incluso mejor que los neandertales.
Nunca estuvo mejor aplicado el término narrador omnisciente, ya que la autora nos lleva a la Prehistoria, inspirándose en los hallazgos de la cueva de Shanidar, en el Kurdistán iraquí. Aunque los personajes hablan, e interactúan, y les pasan cosas, Auel sigue presente, explicando lo que vemos con términos propios de la actualidad. Hay quien lo critica, pero a mi, sinceramente, me gusta que adopte ese tono un poco de docudrama, de mezcla de relato novelesco con fragmentos más bien de clase magistral. Ayuda bastante, porque no sé de qué otra forma podría una realmente meterse en las cabezas y las formas de actuar de estos trogloditas.
Se insiste mucho en las diferencias entre lo que sería un Sapiens y un neandertal, qué ventajas evolutivas tenía la nueva forma humana frente a la antigua. También describe cómo vivían, confeccionaban la ropa de abrigo, las herramientas, la caza, en suma, que te lleva muy bien a otro momento y lugar que es el mayor atractivo de la novela histórica.
Como es de los años ochenta, supongo que muchas cosas estén superadas por investigaciones más recientes. A mí lo que más me chirría es que te pongan a los neandertales más oscuritos y a Ayla como una preciosa niña de ojos azules y cabellos rubios. Un poco prejuicio anglo me suena. Posiblemente la realidad fue diferente: el Homo sapiens sería algo parecido a los masáis, esbeltos y de piel oscura, mientras el Homo neanderthalensis me lo imagino como un celtita, un galés o irlandés achaparrado, de piel pecosa y pelirrojos.
Hay cosas en el libro que se me hacen muy cuesta arriba, no por la calidad del libro en sí, sino porque te representa una cultura muy machista. Resulta desagradable ver esa sumisión, las agresiones y golpes a las mujeres, los continuos desprecios, las violaciones (sí, aquí hay también agresión sexual). No es un libro para estómagos delicados. Me imagino que la autora tomó como referencia la vida en tribus más primitivas que existan en la actualidad, como los yanomamis, por ejemplo. Muchos prehistoriadores elucubran que nuestros ancestros cavernícolas posiblemente fueran como esos grupos humanos; pero otros dicen que, en realidad, no lo sabemos.
Lo que sí está acreditado es que la compasión y el cuidado de los más débiles es un rasgo humano que ya tenían los neandertales; se ve en el libro, cómo cuidan de los más débiles, incluso de aquellos que por lesiones o edad ya no pueden cazar, o cómo entierran a sus muertos. También aparece en El clan del oso cavernario la hibridación entre Sapiens y neandertales, algo que no sé si en 1980 se admitía o no, pero que a día de hoy, se ha demostrado cierto. Fuera de África, todos los seres humanos tenemos un poquito de ADN neandertal, entre un 1 % y un 2 %. Cuando los Homo sapiens salieron de África y se encontraron con los neandertales en Eurasia, se ve que hubo tema entre ellos.
La novela menciona el avance de los glaciares, situándose más o menos en torno a los años 28.000-25.000 a. de C., justo al final de la época de los neandertales. Con el arreón de la última glaciación, desaparecieron, siempre me los imagino mirando el último sol del ocaso en ese rincón del sur de Europa que con el tiempo se llamaría Gibraltar.
Pero si todos llevamos algo de neandertal dentro, igual no se extinguieron, ¿no?
En cuanto al estilo de la autora, ya he mencionado más arriba que es muy omnisciente contándonos cosas como si fuera una especie de clase. Quizá no sea del gusto de todos. A veces se extiende en descripciones que más bien son enumeraciones. Por ejemplo
Las rudas cortezas oscuras del roble, la haya, el nogal, el manzano y el arce alternaban con árboles más flexibles y rectos, de corteza delgada, como el sauce, el abedul, el ojaranzo, el álamo y los altos arbustos del aliso y el avellano.
O, más adelante:
Espárragos trigueros, raíces de lirio, cebollas silvestres, legumbres, calabacitas y setas se cocinaban en diversas combinaciones con diferentes aliños.
Se puede hacer pesado, lo sé. Yo he podido disfrutar de la obra porque he combinado la lectura en papel con el audiolibro que hay disponible en e-Biblio. A veces leía un capítulo, y luego escuchaba otro mientras salía a caminar. Maeva sacó el audio en 2025, es algo que hace años no habría podido hacer.
En cuanto a su rigor histórico, me parece que hay cosas que refleja muy bien. Otras más bien me parecen fantasías. No hará mucho, en un podcast de prehistoriadores escuché que este primer libro de la serie estaba bastante bien; el resto de la serie ya es un poco desbarre.
Esto me desanima un poco, no sé si seguir leyendo, aunque me pica el gusanillo por saber qué le ocurre a Ayla después de esto. Al fin y al cabo, en la primera simplemente se habla de su niñez y juventud, de cómo se educa, crece, aprende un montón de cosas, pare un hijo, y cómo acaba la cosa con el clan de los neandertales que la acogieron. ¿Qué pasará después? He leído la sinopsis y parece que en el resto de los libros sí que encuentra a los suyos, y se empareja con otro Sapiens. Ya veré. Como están en e-Biblio, puedo darle un intento.
