martes, 12 de mayo de 2020

#15 El elixir de amor


Representación en Göteborg, 2013
Foto de Bengt Nyman
[CC BY-SA 2.0], vía Wikimedia Commons



L’elisir d’amore


Estreno: Milán, 12 de mayo de 1832

Compositor: Gaetano Donizetti

Libreto en italiano: F. Romani, basado en el de E. Scribe para la ópera de D. F. Auber, Le philtre, según la obra de S. Malaperta Il filtro

Género: ópera cómica


Tal día como hoy se estrenó, en el Teatro de la Canobbiana de Milán, una obra maestra del género cómico


Si la última vez que hablé aquí de ópera estuve con Bellini, hoy traigo al otro gran belcantista, Donizetti y justo con una ópera estrenada un año después de La sonámbula.

Como dije entonces, en el belcantismo se enfatiza la voz, la melodía, el cantar bien y bonito, en una palabra. Aquí nuestro amigo Gaetano componía óperas como churros, varias por temporada, pin pan, sin pensar en lo que diría la historia de la música de su creación.

Así le salían, algo descuidadas más de una vez. Las historias tampoco es que fueran mucho más lejos que el folletín. Quizá Lucía de Lammermoor tenga un poco más de empaque, por aquello de que tenía una base literaria.

Básicamente, él tímido y pobretón Nemorino ama a la terrateniente Adina, pero ella prefiere entretenerse un poco picaflor y hasta burlarse de él, tonteando algo con el soldado fanfarrón, Belcore. Llega un charlatán al pueblo, Dulcamara, vendiendo un elixir maravilloso para conseguir enamorar a quien no te quiere. Nemorino lo compra, y se lo bebe. Lo que pasa es que en realidad es vino, un vino riquísimo que se le sube a la cabeza. Parece que se va a celebrar la boda entre Adina y el soldado, pero la cosa acaba con final feliz: Nemorino enriquecido por sorpresa y Adina reconociendo lo mucho que ama al joven.

Es una de esas óperas con una música increíble, preciosa, no solo en lo vocal, sino también en algunos pasajes orquestales que suelen ser lo más flojito de la ópera belcantista. 

Cuenta con una de las arias más famosas del repertorio, Una furtiva lágrima, quizá la más cantada y grabada de las arias para tenor lírico. Su tono tristón contrasta con el aire bufo de toda la ópera. Creo que hay que tomársela más bien como una especie de parodia de las languideces de los enamorados románticos.

Es de esas óperas simpáticas que ganan mucho si los cantantes son actores de cierta vis comica, y le puedan sacar un poco de punto a las situaciones graciosas del libreto. Si no, la representación puede ser perfectamente olvidable. Pero la música, ¡ah, la música…! Qué lindura.

De esta ópera destacaría dos momentos: la ya mencionada furtiva lágrima y la presentación de Dulcamara con «Udite, udite, o rustici; attenti, non fiatate»; es lo que se llama una «canción repetitiva», con muchas palabras en poco tiempo. Un auténtico tour de force para los bajos. Y lo curioso que es uno de los trucos que usan los charlatanes de todas las épocas, dicen muy rápido muchas cosas, una y la contraria, y el oyente se engaña quedándose con aquello que más le cuadra.

Donizetti compuso esta ópera deprisa y corriendo, en un par de semanas, reutilizando números de obras anteriores. Le salió esto tan tierno, un poquito infantil, pero con chispa. La cosa es que debió ser, quizá por lo cómico, una de esas obras belcantistas que siguió representándose incluso cuando lo que se llevaba era la inmensidad de un Wagner.

Uno de los Nemorinos más famosos de la historia fue, a principios del siglo XX, el incomparable Enrico Caruso. Se dice que fue durante una representación de esta ópera, precisamente, en diciembre de 1920 que empezó a toser sangre, y tuvo que cancelarse la representación después del primer acto. Padecía pleuresía purulenta y empiema; moriría al año siguiente.

Como dije a la hora de hablar de La sonámbula de Bellini, forzoso es acordarse de la Sutherland, que con Bonynge tantas obras recuperó de esta época. Así que vuelvo con esta estupenda pareja y la grabación del año 1970 en la que Joan Sutherland (Adina) estaba acompañada por Luciano Pavarotti (Nemorino), Spiro Malas (Dulcamara) y Dominic Cossa (Belcore). La orquesta es la de Cámara Inglesa, con los Ambrosian Singers.

Para saber más, la wikipedia. El libreto, en español e italiano, así como discografía de referencia, en Kareol

En You Tube he encontrado esta grabación del Metropolitan Opera de Nueva York.




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