domingo, 8 de enero de 2017

#6 El señor de las moscas


Isla de El señor de las moscas
Por Emperor Deathsaur (obra propia) [CC BY-SA 3.0]
via Wikimedia Commons



Lord of the Flies
Autor: William Golding
Año: 1954
Género: Novela
Edad: juvenil





El señor de las moscas, como sus predecesoras hasta la fecha en esta particular lista infanto-juvenil podría haberla incluido, con igual derecho, entre las cien mejores novelas y entre las cien obras maestras de la literatura universal.

Pero la presento como sexta en esta lista de clásicos de la literatura infantil y juvenil.

William Golding escribió esta novela en respuesta a la visión idealizada y aventurera de las novelas para jóvenes. En concreto, frente a La isla de coral, de R.M. Ballantyne.

Aquí no hay nada edulcorado. Un grupo de adolescentes caen en una isla desierta y toda su buena educación, su pátina civilizada se corroe con el disolvente de la vida en libertad. No, no sigue tesis amables, sino más bien que, dejados a su libre albedrío, los seres humanos desarrollarán en su mayoría tendencias negativas: hacia la violencia, la superstición, la pereza,... Mientras que son unos poquitos los que se esforzarán en seguir siendo racionales y cooperativos.

Esta novela no es fácil, por eso requiere que lo lean ya niños mayorcitos. Funciona bien a nivel de argumento, mejor aún cuando se trata de retratar personajes y, definitivamente, su punto fuerte es la trascendencia, lo que significa el relato, cómo simboliza los impulsos humanos que entran en contradicción: unos inclinados hacia la violencia, y otros a la civilización. El señor de las moscas es una de las formas de traducir Baal-zebub (Belcebú, dios de Ecrón) que aparece al principio del libro 2.º de los Reyes, con lo cual ya te está indicando por dónde se decanta el pesimismo del autor. 

Para mi es sobre todo un ejemplo de la lucha de la razón frente a la superstición, en todas sus formas, que es básicamente creer en cosas inexistentes, que determina comportamientos contrarios a nuestros propios intereses.

Este es uno de esos libros que hay que leer, también, por conciencia cívica, ya que al ser tan controvertido, es uno de los que más a menudo quieren prohibirse en las bibliotecas (puesto 68 en la lista de la American Library Association de los cien libros más challenged, o sea que se quiere quitar del currículo y de las bibliotecas públicas). Porque sí, todo aquel libro que quieren que no leas es justo el que tienes que leer.

Pero aparece en otras listas no tan infames, como la de las cien mejores novelas de la Modern Library, la 70 en la encuesta de la BBC The Big Read (2003) y en 2005 la novela fue elegida por la revista Time como una de las cien mejores novelas en lengua inglesa del período entre 1923 y 2005.

No hay comentarios:

Publicar un comentario