domingo, 22 de enero de 2017

#6 Lolita


Portada de la edición original
1955, Olympia Press
Via Wikimedia Commons


Lolita

Autor: Vladimir Nabokov

Fecha de publicación: 1955


La historia de un pederasta y cómo este depredador sexual se hace con una víctima a su medida.

Escrita en primera persona, Humbert Humbert, el santo patrón de todos los pedófilos, cuenta su obsesión por una niña de esas que él llama nínfulas, niñas entre 12 y 16 años que lo excitan sexualmente. Su oportunidad de abusar sexualmente de una se le cruza en su camino y no lo desaprovecha.

Sí, es una novela con un tema repugnante. Pero está fantásticamente bien escrita y te atrapa desde la primera línea.

Es importante advertir a los lectores ingenuos que es un relato narrado desde el punto de vista del pervertido. Ves a la protagonista Dolores Haze desde su perspectiva, cómo interpreta él las cosas, lo cual no significa que sean así en realidad, y a poca experiencia lectora que tienes, te das cuenta de que Dolores Haze no es como él la ve. Es sólo una cría que no está en situación de elegir. Por eso discrepo profundamente de, por ejemplo, la sinopsis de la contracubierta que habla de que es “una extraordinaria novela de amor” o que es un amante pensando “en su amada con tanta ternura, ninguna mujer ha sido tan embelesadamente evocada”. No, aquí no hay nada de amor. Humbert nunca se molesta en conocer de verdad a Lolita, lo que ella piense, sienta, o a lo que aspire en la vida carecen de interés para él. Simplemente, se obsesiona sexualmente con su cuerpo. Creerse de verdad lo que cuenta el personaje, es hacer el juego al machismo y al patriarcado con frases en plan “en el fondo, es lo que quiere”, “es que va provocando” etc.

Por muy bonito que lo pinte en su intento autoexculpatorio, Humbert Humbert la viola, la tiene privada de libertad durante años y le destroza su infancia. Creo que el autor lo deja bastante claro. Quien vea “justificada” la actuación del protagonista (y los hay) porque Dolores no era virgen en el momento en que él la viola por vez primera, que se lo haga mirar, de verdad. El hecho de no ser virgen no da licencia para que te violen. La idea de una Lolita seductora o agresora sólo está en la cabeza del personaje masculino.

Fue, y sigue siendo, una novela polémica. Creo que en parte procede del hecho de que haya escenas sexualmente explícitas, que pueden resultar excitantes y eso incomoda a muchos lectores. Porque la libido es así, se altera por cualquier cosa vagamente sexual, aunque sean actos que tú mismo jamás harías, ni ganas que tienes.

Pero no es una novela pornográfica, aunque en su momento muchos lo entendieran así. Una cosa es la pornografía, otra el erotismo y, finalmente, una tercera, que haya escenas sexuales explícitas en una narración que claramente va de otra cosa. Mira, no estaría mal que la gente leyera más novela romántica para enterarse un poco de estas sutiles diferencias.

Me fascinó profundamente es la ambientación, cómo disecciona la sociedad estadounidense posterior a la segunda guerra mundial, esas “vidas basura” de suburbio, superficiales, ignorantes, las gentes vulgares y nada cultas, la fascinación absurda por las estrellas de cine, los grandes paisajes poco acogedores, las carreteras solitarias, los moteles de mala muerte, los establecimientos pretenciosos, la gente cotilla,… Nabokov lanza una mirada inequívocamente europea sobre esa sociedad opulenta en lo exterior pero pobre espiritualmente. Lo hace, de nuevo, a través de los ojos de Humbert, que claramente desprecia ese ambiente tan zote.

No obstante, tengo que advertir que esta perspectiva la rechaza el propio autor. En un pequeño artículo (Acerca de un libro titulado “Lolita”) que hay al final de mi edición Anagrama, Nabokov manifiesta que se opone a la alegoría “el Viejo Mundo que pervierte al Nuevo” (que yo matizaría, no lo pervierte, lo viola, Lolita no es ninguna pervertida, en cuanto se le ofrece la oportunidad adopta una vida normal de suburbio, y cuando tiene la oportunidad de participar en orgías lo rechaza), y a la contraria, “la joven América pervirtiendo a la vieja Europa” (jamás, Lolita no pervierte, no seduce, es así como lo quiere ver Humbert, pero para mí queda bastante claro que no es así).

Lolita fue incluida por la revista TIME en su lista de las mejores cien novelas en inglés publicadas entre 1923 y 2005. También es la cuarta en la lista de la Modern Library (1998) de las cien mejores novelas del siglo XX. Y tiene su lugar en la Bokklubben World Library, una colección del año 2002 de los libros más celebrados de la historia. Así que no, tampoco yo podía excluirla de la lista.

Es una obra literaria impresionante. Como todos los libros polémicos, conviene leerlos para formarse uno su propia opinión.

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