domingo, 14 de abril de 2019

#2 El primer hombre de Roma

Diseño e ilustración de la cubierta
© Idee



Autora: Colleen McCullough
Título original: The first man in Rome
Fecha de publicación: 1990
Parte de una serie: Masters of Rome (Señores de Roma) #1


He vuelto a leer el primer tomo de esta heptalogía (¡siete tomos, siete…!) ambientada en la Roma tardorrepublicana. Y de nuevo me he quedado atrapada, sin poder dejar de leer, de manera que casi sin pestañear, cuando me quise dar cuenta, ya me había zampado sus mil páginas.
Narra el ascenso de Cayo Mario y Lucio Sila. Al principio de la novela, el primero es un veterano de la guerra de Hispania, sin ninguna labor política destacada. Hombre nuevo, rico, pero no particularmente apreciado por los nobles que dominan el Senado. Decide casarse, y da con la mujer perfecta para él, Julia.
La vida de Lucio Sila es totalmente arrastrada. De noble cuna, pero sin un sestercio a su nombre, vive (y duerme) con su madrastra y su amante, su principal entretenimiento es el teatro y jovencitos como el precioso Metrobio.
De unos inicios tan poco auspiciosos, se va viendo cómo estos dos van ascendiendo, cada uno desde un nivel social distinto, gracias primero a la guerra de Yugurta (los que tuvisteis que traducir a Salustio en el instituto lo recordaréis), y, después, a la amenaza de una invasión de germanos.
Se lee la novela de una manera apasionante, como un auténtico culebrón. Despliega a un montón de personajes muy atractivos, tanto hombres como mujeres. Lo bueno de Colleen McCullough es que te los presenta a todos esos nombres clásicos como personas de carne y hueso. Hay mujeres inolvidables, comenzando por la madrastra y la amante de Sila, que abundan al principio de la novela, como Julia, la esposa de Cayo Mario, o Julilla, o Aurelia, la madre del Julio César más conocido de la historia, y que aspiraba a ser una matrona romana tan digna y tan respetada como Cornelia, la madre de los Graco.
Pero, sobre todo, se te quedan en el magín las figuras de los protagonistas: Cayo Mario y Lucio Cornelio Sila. 
Sobre todo Sila,… Sila,… el personaje más moderno, más mercurial, más incomprensible… Frío como después será Octaviano, despiadado y brutal, un auténtico psicópata que no para en nada,… pero luego tiene ese aspecto tan raro de amar a sus hijos, de ser capaz de enamorarse, tanto de Metrobio como de alguna mujer a la que admira. Y ese gusto por la farsa, ¡por el teatro!
Al releer esta primera novela, sigo sin entender a ese personaje, posiblemente porque el propio Sila histórico tampoco debió ser persona comprensible para sus contemporáneos.
En cualquier listado de novelas históricas te mencionarán éstas. Son amenísimas, se nota que McCullough domina todos los resortes de cómo escribir un auténtico superventas. Lo primero, acción que no se detiene, incluso cuando te cuenta anécdotas o antecedentes de algo sabe hacerlo de forma muy hábilmente entremezclada con la trama, de manera que no hay aburrido infodump.
Lo segundo, esos personajes apasionantes, con sus sentimientos, sus dudas, y la competence porn, por supuesto, lo hábiles que son para poder salirse con la suya.
Con sus dosis de sexo, y violencia, de intriga y a veces con tonos muy negros de asesinatos.
Lo alucinante es que, al releer, aunque ya sabía más o menos lo que iba  a pasar, aún así me tuvo en tensión todo el rato, como si fuera de nuevas.
De toda la serie recuerdo los primeros libros como los mejores: los de Mario y Sila primero y Julio César y Pompeyo, después. Aparte de Sila, se te queda también la figura de Julio César, que en esta novela simplemente nace. Hábil, inteligente, seductor,… Se nota a McCullough enamorada de esa figura, con un retrato muy distinto al que, por ejemplo, hace Robert Harris en su trilogía de Cicerón. La última novela, Marco Antonio y Cleopatra, empalideció en comparación con sus antecesoras, la recuerdo como un decepcionante cierre de la serie.
La traducción está en general bien, quitando algún nombre que no sé por qué no ponen tal como consta en la historiografía, como ese Cepión al que llaman Cepio. Recuerdo especialmente buena la traducción de los tres primeros tomos, de Francisco Marín Arribas; luego se mantuvo normal y recuerdo como torpe la del último tomo, el dedicado a Marco Antonio y Cleopatra, aunque igual es simplemente que fue un libro no muy lucido en general.
Si te gusta la novela histórica ambientada en la antigua Roma, esta saga es imprescindible. Y más si, como yo, eres de esas personas que prefieres la época de la República Romana más que al Imperio. Hablando del Imperio, los escritores cristianos se empeñan en hacer apostolado con una imagen idealizada sobre la iglesia antigua, sobrevalorando su importancia, y no cuando se esfuerzan en ser realistas, como la estupenda Juliano de Gore Vidal, de la que espero hablar por aquí en el futuro.
Las novelas se podrían leerse aisladamente, pero la mejor manera es uno detrás de otro, por orden cronológico. Así se tiene la impresión de haber vivido todo el siglo I a. C. durante las semanas o meses que emplees en leerlos.
Los siete libros que la componen, son, como se señala en el artículo de la Wikipedia dedicado a esta saga:
1.    The first Man in Rome (El primer hombre de Roma, 1990). Años 110-100 a.C.​
2.    The grass crown (La corona de hierba, 1991). Años 99-86 a. C.
3.    Fortune's favourites (Favoritos de la fortuna, 1993). Años 83-69 a. C.
4.    Caesar's women (Las mujeres de César, 1996). Años 68-58 a. C.
5.    Caesar (César, 1997). Años 54-48 a. C.
6.    The October horse (El caballo de César, 2002). Años 48-42 a. C.
7.    Antony and Cleopatra (Antonio y Cleopatra, 2007). Años 41-27 a. C.
Como estos libros son tan populares, cada uno de ellos tiene página en la Wikipedia, incluyendo este Primer hombre de Roma
Planeta ha editado estos libros varias veces, lo hay tanto en tapa dura como en rústica. Y también hay una en géltex del Círculo de Lectores.

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