jueves, 8 de septiembre de 2016

#7 Simurgh sasánida


Simurgh en una tela sasánida
[Dominio público] via Wikimedia Commons



Ubicación: Irán
Fecha: Antigüedad / Edad Media
Estilo: Arte del Asia Occidental




Una criatura mítica que nos llega desde el Asia Occidental.

            Cuando pensamos en pintura, siempre pensamos en unos colores aplicados sobre la pared, o tabla o lienzo. Pero la historia nos ofrece otros ejemplos de imágenes bidimensionales, como las pinturas sobre cerámica, las vidrieras, los mosaicos o los bordados o impresiones de otro tipo sobre textiles de uso cotidiano como tapices.

            Aquí traigo un ejemplo de representación sobre tela, la de un animal mítico iraní, el simurgh. Este emblema de los monarcas sasánidas tenía un sentido positivo. Se consideraba que era un ave tan vieja que había acumulado toda la sabiduría del mundo, después de haberlo visto destruido en tres ocasiones.

            Por ello era habitual verlo representado en la decoración textil real y de seda.

            El imperio sasánida se desarrolló en Persia entre el año 224 y el 651 de nuestra era. Terminó cuando el shahanshah Yazdgerd III perdió la guerra contra el primero de los califatos islámicos.

Marca uno de los dos grandes momentos del arte persa preislámico. El otro fue el aqueménida. Ambos destacaron en las labores textiles, con influencias, en técnicas y formas, de los chinos. Es característico que sus motivos, como es este caso, aparecieran encerrados en círculo. Estos modelos pasaron al mundo Occidental a través del arte bizantino y los árabes.

Es curioso que algunas de estas telas persas, elaboradas en seda y muy sofisticadas, con el tiempo acabaran envolviendo reliquias en catedrales europeas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario