domingo, 5 de junio de 2016

#21 Viridiana



Viridiana
Film Affinity

Año: 1961
País: España / México
Director: Luis Buñuel
Música: Gustavo Pitaluga

Morbosa al principio, cruel al final, una película que se ve con mirada fascinada. Sabes que no puede acabar bien pero no puedes apartar la mirada.


La historia que nos cuentan en Viridiana tiene inspiración literaria, en concreto la novela Halma, de Pérez Galdós. La novicia Viridiana sale del convento para una última visita a la familia antes de profesar. Sólo tiene un tío, don Jaime, que le ha pagado los estudios pero con el que ha mantenido poco trato. En cuanto él la ve, queda impresionado por el parecido que tiene con su difunta esposa, lo que da lugar a que la vista con el vestido de novia de ella e intente violarla.

Luego el cacique muere y Viridiana decide no seguir adelante con lo del monjerío. Monta una especie de comunidad caritativa para los pobres. Sólo que los mendigos resultan ser poco agradecidos y la acaban liando.

Si la historia en sí es ya inquietante, con esa forma de rodarla, en blanco y negro y con imágenes poderosísimas (Viridiana dormida con el vestido de novia, el fetichismo de los zapatos, los pobres sentados a la mesa en una imitación de La última cena de Leonardo da Vinci), las anécdotas que se pueden contar respecto a la película en sí dicen mucho de aquella sociedad.

Por un lado, Buñuel se vino a rodar a España en pleno franquismo, así que leches por la izquierda por "colaborar" con el régimen. Pero, por otro, se interpretó como una crítica despiadada a la caridad cristiana, motivo por el cual le llegaron leches también de la derecha. Desde el Vaticano se condenó esta película, que resultó prohibida en Italia y España. Ganó la Palma del Festival de Cannes, aunque con el escándalo subsiguiente depusieron al cargo político que recogió el premio y se ordenó la destrucción de la película. Afortunadamente, Silvia Pinal la sacó de extranjis y así logró salvarse.

Como es propio del cine español, es una película más coral que de individualidades y con mala leche y humor negro por todos lados.

Ya sé que descubro la pólvora, pero me da a mi que Buñuel ha sido el mejor director de cine español de la historia. Su producción es española, mexicana y francesa. Nos permite recordar (¡cómo nos olvidamos!) de todos esos países que acogieron al exilio español: refugiados de otra guerra. Y otra cosa que no debemos dejar desaparecer de nuestras memorias: no se pudo estrenar en nuestro país hasta 1977, tras la muerte del dictador. Hay que ver esta película y recordar que nadie tiene derecho a prohibir una obra artística, ningún poder estatal o religioso puede decidir por los los ciudadanos qué tienen que ver o qué leer. Tenemos que defender estos derechos, que no son gratuitos, que se conquistaron al precio del sufrimiento de muchos. Siempre puede haber regresiones. Y si alguien se ofende, que tenga en cuenta que el "sentirse ofendido" no es más que un daño colateral de la libertad de expresión y de creación artística.

Aunque a veces es hilarante el efecto de la censura… Aquí “mejoró” la película con un final que voy a destripar un poco. Acababa originalmente con una escena en la que la joven exnovicia entraba en la habitación de un hombre soltero, guapo y con toque canalla (protagonizado por Paco Rabal en todo su esplendor, ¿debo decir más?) y se cerraba la puerta tras ella. Pues bien, les pareció tan inmoral que ese final había que cambiarlo. En el definitivo, Viridiana llama a la puerta, entra en el dormitorio del hombre, donde ya hay otra mujer y acaban los tres jugando a las cartas. O sea, que donde antes había simple sexo no matrimonial, ahora se montaban un trío.

Si no has visto todavía esta película, aprovecha cualquier ocasión que tengas para tacharla de las “obras maestras pendientes de ver”.

Para saber más: consúltese la Wikipedia, Film Affinity, Internet Movie Data Base y Sensacine.

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