lunes, 21 de septiembre de 2026

#94 Marina

Cecilio Pla: Figuras teatrales III. Marina (1901)

 

 


 

Marina

 

Estreno: Madrid, 21 de septiembre de 1855 (como zarzuela)

 

Compositor: Emilio Arrieta

 

Libretista: Francisco Camprodón (zarzuela) y Miguel Ramos Carrión (reforma para ópera)

 

Tal día como hoy, del año 1855, se estrenó en el Teatro Circo Price esta obra, aunque como zarzuela. Luego ya la versión operística fue posterior

  

¿Es que no hay óperas en español?, os preguntaréis. Sí, haberlas haylas. Pero España no es un país muy operístico. Sí que ha sido zarzuelero, un tipo de teatro musical que mezcla las partes habladas con las cantadas, como ocurre con la opereta o el singspiel, o la opéra-comique francesa.

Así que hoy os traigo una obra que en su inicio era una zarzuela en dos actos. Parece increíble, porque es una zarzuela muy popular, pero en su estreno gustó poco. Dejó frío al público, quizá por su ambiente marinero en Lloret de Mar, algo muy poco castizo. Sólo se hicieron unas diez representaciones.

 Como al tenor Enrico Tamberlick le gustaba mucho, y quería cantar una ópera en el Teatro Real, Arrieta se animó, le añadió tres dúos y un rondó final y sacó al mundo esta ópera. Es la primera ópera cantada en español que se estrenó en el Teatro Real de Madrid, el 16 de marzo de 1871. Estamos en la época de Amadeo de Saboya, quien había jurado la constitución un par de meses antes. 

Hoy es una de las más representadas. La temática es verista, porque al fin y al cabo son gente normal, marineros de un pueblo de costa. Pero el formato musical más bien belcantista, donizettiano dicen en la Wikipedia, o sea, cantando bonito. Realmente suena a lo italiano, no hay demasiado color local. Arrieta era compositor de ópera a la italiana, y como no conseguía al parecer los grandes éxitos, se dedicó a lo que él veía, y con él muchos, como un género menor que es la zarzuela.

Es famosa la frase de Albéniz, referida a este tipo de obras, que «no tienen ni un silencio de semicorchea que sea español».

 A ver, es una exageración. A mí, quizá por motivos sentimentales, me suena bastante español.

La historia es un poco boba, yo diría un friends to lovers del tipo de «dos tontos muy tontos»: Jorge y Marina se han criado juntos y se quieren, pero no se lo han dicho el uno al otro. Así que cada uno cree que el otro le quiere sólo como un hermano o hermana. En esto que se mete por medio Pascual, que quiere casarse con ella, y Marina dice que vale, que si Jorge dice que sí, entonces se casará con Pascual. Jorge, cuando Pascual se lo pregunta dice que vale, muy decepcionado con Marina. Entonces hace lo de todos los héroes románticos, largarse a la taberna a beber. Cuando Pascual, celoso porque cree que Marina le engaña con un capitán, rompe el compromiso, ahí ya Jorge se anima a confesarle sus sentimientos y Marina lo acepta.

 En un cuarto personaje, Roque, barítono, tenemos el estereotipo de cínico que, como una mujer le hizo daño, decide que todas somos malas y que no quiere a ninguna, ¡ala!, me voy en mi barco, que como el mar no hay nada; ya nos lo canta él: «Dichoso aquel que tiene la casa a flote».

Simpático, el muchacho, canta aquello de:

No enseñes en la playa

la pantorrilla,

que hay muchos tiburones

junto a la orilla.

Es una pesca

que va siempre acechando

la carne fresca.

 

Como se ambienta en Lloret de Mar, he leído que en Cataluña acostumbran a meter una sardana en las representaciones.

En general es una historia fácil de seguir. A mi me pasa algo muy curioso, que, aunque esté en español, si no me conozco la letra, con los cantantes líricos me cuesta entenderlos. Muchas veces tengo que leer el libreto para enterarme.

Momentos destacados de esta ópera/zarzuela hay unos cuantos, muy conocidos. Hay piezas que seguro que te suenan, aunque no sepas de dónde procedan. Creo que es porque las popularizaron cantantes en recitales; Alfredo Kraus, sin ir más lejos. Os cuento lo más destacado: «Costa la de Levante» (aria de Jorge), barcarola de marineros, «Pensar en él» (romanza), «Dichoso aquel que tiene» (Roque, he leído que lo califican como romanza, tango, habanera y barcarola) y, por último, el archifamoso brindis: «A beber, a beber y a apurar», que el vino vale para todo, para olvidar el amor, y también para aumentar los goces del amor. 

JORGE

A beber, a beber, a ahogar

El grito del dolor,

Que el vino hará olvidar

Las penas del amor.

 

CORO

A beber, a beber y apurar la copa del licor,

Que el vino hará aumentar los goces del amor.

 

O sea, lo mismo para un roto que para un descosido.

Son piezas que cualquier español, hasta hace una generación, sabía tararear, incluso aunque no fuéramos aficionados a la zarzuela. Hoy en día ni pa chús, salvo que tengas un padre o un abuelo zarzuelero.

¿Qué grabación recomendar? Aunque hay un par de ellas buenas con Alfredo Kraus (una de 1960, dirigida por José Olmedo con Pilarín Álvarez y otra de 1998, que dirigió Víctor Pablo Pérez, con María Bayo), la verdad es que la más redonda es la grabación de Rafael Frühbeck de Burgos (1967), con Victoria Canale, Jaime Aragall, Antonio Blancas y Victor de Narké. La orquesta es la Filarmónica de España y como coro, un lujo, el Orfeón Donostiarra.

Para saber más, la Wikipedia. El libreto, en español, así como discografía de referencia, en Kareol.

 Os dejo enlace a una grabación de esta ópera, Marina, del año 2013, que recuperó música de la zarzuela y de la ópera. Al principio Ainhoa Arteta lo presenta y habla un poco de la obra, y los intérpretes nos cuentan cómo ven a sus personajes. 


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